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Wanda Nara con el corazón en la garganta por su hijo: “Cuchillo en la mano”
La mediática detalló las secuelas psicológicas y el miedo persistente que atraviesan los menores luego del violento hecho.
POR REDACCIÓN
El asalto ocurrido semanas atrás en la vivienda de campo que Wanda Nara posee en Milán continúa afectando el día a día de su familia. A pesar de que los trámites judiciales por los pasaportes de sus hijas menores ya concluyeron, la empresaria compartió la angustia que viven sus hijos por las secuelas emocionales del incidente. Según explicó la mediática, la situación requirió la intervención de profesionales de la salud mental para tratar a los pequeños. La empresaria también confirmó que ya se identificó a los responsables del hecho en la mansión italiana, calificando la situación como un escándalo.
Wanda Nara relató que “Me llegó un pedido de la licenciada que acompaña a las nenas, me dijo la psicóloga de las nenas que le mande todos los vídeos donde aparecen mis hijos porque encontraba en una de ellas un trauma grande de algo que también sucedió esa noche para ayudarla”. Esta solicitud busca profundizar en el impacto del robo, que superó lo material para instalarse en el ánimo del grupo familiar.
La contención de los menores se convirtió en la prioridad principal para sus padres. Ante el estado de alerta constante, los hijos mayores se trasladaron temporalmente con Maxi López. Sobre esta decisión, la madre comentó que “Primero quise tratar de tranquilizar a todos los chicos, los más grandes están súper asustados. Maxi se los llevó con él y están con sus hermanitos chiquititos, el lunes viene para acá a estar de vuelta conmigo, pero se fueron unos días con su papá porque estaban muy asustados, no dormían de noche”.
Uno de los testimonios más impactantes compartidos por la conductora involucra la reacción defensiva de su hijo mayor ante el miedo a una posible repetición del delito. La mujer detalló que “Mi hijo más grande estaba con un cuchillo en la mano y me decía ‘mamá, la puerta, un cuchillo’. Quería dormir con un cuchillo en la mano porque todos sintieron impotencia”. Este sentimiento de desprotección marcó profundamente a los niños, quienes lamentaron no haber podido intervenir durante el suceso.
La frustración de los menores se vinculó especialmente con la pérdida de documentos de sus hermanas. Wanda Nara señaló que “Sentían que podrían haber hecho algo en ese robo o enfrentar a esta gente que entró en mi casa y todo este sufrimiento de las hermanas por sus documentos no hubiera pasado”. Con el conflicto de la documentación resuelto, la familia se prepara para retomar su rutina habitual en Buenos Aires en las próximas horas.