Salud y Bienestar
Pacientes terminales solos ya cuentan con asistencia solidaria
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a los Cuidados Paliativos, como el cuidado activo y total de los pacientes en el momento en que su enfermedad no responde a medidas curativas. Su propósito, entonces, no consiste en acelerar ni retardar la muerte, sino brindar la mejor calidad de vida viable, hasta que ésta
POR REDACCIÓN
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a los Cuidados Paliativos, como el cuidado activo y total de los pacientes en el momento en que su enfermedad no responde a medidas curativas. Su propósito, entonces, no consiste en acelerar ni retardar la muerte, sino brindar la mejor calidad de vida viable, hasta que ésta se produzca naturalmente.
No se dejan de hacer cosas por la persona enferma, no se le abandona, no es que simplemente se espere su muerte; se cambia el foco del problema, en función de las posibilidades terapéuticas que presenta ese enfermo. Los cuidados paliativos determinarán el mejor tratamiento que respete la dignidad del ser humano íntegro, por encima de un enfoque parcial donde sólo se traten “órganos o síntomas”.
El objetivo no es curar sino lograr la mejor calidad de vida posible para el paciente y su familia.
El tema de la muerte y el dolor provocan conductas de rechazo, de huida, pues se les tiene miedo. Devolverle un sentido al sufrimiento y al dolor en nuestra sociedad egoísta y hedonista, es todo un desafío.
Casa de la Bondad
La Casa de la Bondad tiene como misión brindar cuidados paliativos integrales a enfermos terminales indigentes sin contención familiar.
“Nuestro objetivo es acompañar desde la ternura y la alegría al enfermo para que recupere su dignidad como persona, dando sentido a su vida hasta el paso final a la muerte”, destacan las autoridades de la institución.
Debido a que la estructura hospitalaria no está preparada para atender y sostener a este tipo de pacientes (por estar fuera de todo recurso terapéutico), muchos enfermos pasan sus últimos días en un estado de considerable abandono.
Sus miembros explican: “Ofrecemos un sistema de apoyo al paciente que integre tanto el cuidado físico, como el psico-social y el espiritual. También, acompañamos a la familia (si la hubiera) durante la enfermedad y en el período de duelo”.
La casa contará con atención de enfermería permanente, asistencia y guardia médica pasiva y 160 voluntarios formados en cuidados paliativos. Voluntarios y profesionales procuran aliviar el dolor del que sufre, ofreciendo sus servicios en distintas áreas: secretaría, cocina, ropería, limpieza, cuidadores, salud.
El fin es cuidar, amar y acompañar al enfermo para que viva con la mejor calidad de vida posible hasta el final de su camino.
Recibirán: pacientes con diagnóstico de enfermedad terminal, en fase de terminalidad extrema (Estadio IV), sin psiquiátricos, sin contención familiar, con situación económica de carencia, sin ingresos ni obra social, con falta de vivienda, o vivienda muy precaria y necesidades básicas insatisfechas provenientes de un hospitales públicos.