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La Selección vs. Suiza: la hora de alentar, cuidar el corazón y proteger las cuerdas vocales
La pasión por la Selección Nacional desata emociones extremas que impactan de lleno en el organismo. Los médicos advierten que puede ser tan saludable como riesgoso. Claves esenciales para sobrevivir a cada partido.
POR REDACCIÓN
Pasan las horas y se aproxima el partido de Argentina con Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026. Son horas intensas para los sanjuaninos, en todos los rincones de la provincia. La enorme carga emocional que genera cada partido que juega el equipo de Messi y Scaloni no solo pone a prueba los nervios, sino también la resistencia física de cada hincha. Por eso, conviene no olvidar que los festejos eufóricos, los gritos desmedidos ante cada gol y la tensión de cotejo pueden transformarse en una combinación tan estimulante como peligrosa para nuestro cuerpo.
A propósito, los médicos son muy categóricos: mirar un partido decisivo de la Selección Argentina puede desatar un verdadero "tsunami biológico". El estrés emocional activa respuestas que liberan adrenalina, elevando de forma abrupta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, dice un informe profesional al que accedió Diario HUARPE. En tal sentido, el doctor Mariano Cavallo, integrante del Servicio de Cardiología del Hospital Británico (M.N. 161.045), advirtió que los partidos de fútbol con alta tensión emocional pueden actuar como "desencadenantes" de eventos cardiovasculares agudos en personas predispuestas.
La Copa Mundial y el corazón, en juego
Para dimensionar el riesgo durante este Mundial, Cavallo citó estadísticas contundentes basadas en una revisión científica de la revista *Vascular Health and Risk Management* :
- En el Mundial de Alemania 2006, por citar un ejemplo, las emergencias cardiovasculares se multiplicaron por 2,66 los días que jugaba el seleccionado local .
- Tras la eliminación de Inglaterra por penales ante Argentina en Francia 1998, los infartos agudos de miocardio crecieron un 25% ese día y los dos siguientes .
- En términos generales, ver fútbol eleva un 20% el riesgo de sufrir un infarto no fatal.
A este escenario se suman los "malos hábitos de consumo" asociados al encuentro: picadas abundantes, exceso de alcohol, tabaquismo y sedentarismo . La recomendación para pacientes con antecedentes cardiovasculares, diabetes o hipertensión es estricta: no abandonar los tratamientos médicos y acudir a la guardia ante síntomas como dolor de pecho, falta de aire o mareos.
Goles, festejos y "fonotrauma"
El festejo de un gol es pura expresión de identidad, pero la garganta suele pagar los platos rotos . Aseguran que en lo que va del Mundial 2026, las consultas al otorrinolaringólogo se dispararon debido al abuso de la voz en ambientes ruidosos. "Al gritar por encima del ruido de fondo, las cuerdas vocales vibran e impactan con una fuerza desmedida", dicen los médicos.
Por su lado, la doctora Marisa Casiraghi, Coordinadora del equipo de Laringe y Voz del mismo hospital (M.N. 95.874), explicó que este uso intenso puede provocar un "fonotrauma agudo" . Se trata de una sobrecarga que altera temporalmente las cuerdas vocales, generando fatiga e inflamación .
Al respecto, una investigación de la revista *Journal of Voice* constató alteraciones en la calidad vocal de los hinchas incluso sin antecedentes previos de disfonía. Los síntomas comunes incluyen ronquera, voz apagada, dolor al hablar y carraspeo constante.
Para cuidar la voz y seguir alentando, los expertos recomiendan:
- Hidratarse correctamente antes, durante y después de los 90 minutos.
- Evitar competir a los gritos con el ruido del ambiente o la televisión.
- Alternar los cantos de aliento con momentos de descanso.
- Moderar el alcohol y el cigarrillo, ya que deshidratan la mucosa laríngea.
- No forzar la voz ni gritar si se atraviesa un cuadro respiratorio o resfrío.
La doctora Casiraghi concluye que si una disfonía se prolonga por más de dos semanas, resulta indispensable realizar una consulta médica especializada.
Tampoco se trata de vivir la semifinal con temor: hay que vivirla con pasión futbolera. Y saber que es totalmente compatible con la prevención y el cuidado de nuestra salud.