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Albania enfrenta violentas protestas contra el gobierno de Edi Rama
Las manifestaciones contra el gobierno albanés se intensificaron con choques entre estudiantes y policías, edificios dañados e incendios.
POR REDACCIÓN
Albania atraviesa una nueva escalada de protestas contra el gobierno del primer ministro Edi Rama, con incendios, daños en edificios y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Las movilizaciones ingresaron el domingo 18 de octubre en su sexto día consecutivo, con reclamos para que el mandatario deje el cargo.
Las manifestaciones se concentraron principalmente en Tirana, la capital del país, donde estudiantes y otros sectores expresaron su descontento por la corrupción, las condiciones de las universidades, el costo de los estudios y la falta de oportunidades laborales.
Durante los enfrentamientos, algunos manifestantes arrojaron piedras, bombas molotov y artefactos pirotécnicos contra la Policía. Las fuerzas de seguridad respondieron con gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a las multitudes. También se registraron incendios y daños en espacios públicos y edificios vinculados al Gobierno.
Edi Rama descartó renunciar
En medio de la crisis, Rama rechazó los pedidos de dimisión y sostuvo que las protestas representan un riesgo para las aspiraciones de Albania de incorporarse a la Unión Europea, más que para la continuidad de su administración.
El primer ministro también atribuyó los disturbios a sectores externos y a la oposición política. Mientras tanto, los manifestantes mantienen sus reclamos y cuestionan la falta de respuestas a sus demandas.
Las movilizaciones, impulsadas inicialmente por estudiantes, se suman a un período de descontento social que ya llevaba meses y que también estuvo relacionado con la controversia por un proyecto turístico en una zona ambientalmente protegida.
La violencia agrava la crisis
La intensidad de los choques aumentó durante el fin de semana, con vehículos y contenedores incendiados, daños materiales y enfrentamientos en distintos puntos de Tirana. La Policía desplegó operativos para contener los disturbios, mientras las autoridades internacionales pidieron moderación y calma.
La continuidad de las manifestaciones mantiene la presión sobre el Gobierno albanés, aunque Rama insiste en que no abandonará el cargo.