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Salud y Bienestar > Explosión floral

Alergias de primavera en Argentina: opciones para tratar los síntomas

El florecimiento de árboles y gramíneas genera un marcado aumento de afecciones respiratorias en todo el país.

POR REDACCIÓN

Hace 0 horas
El incremento de polen ambiental afecta la salud de millones.

La llegada del mes de septiembre y la proximidad del periodo primaveral marcan el inicio de una etapa crítica para la salud respiratoria en la Argentina. La proliferación de partículas de polen suspendidas en el aire, combinada con jornadas de clima seco y ráfagas de viento, desencadena una intensa respuesta del sistema inmunológico en un amplio sector de la población.

Entre los cuadros que registran mayor prevalencia durante estas semanas sobresalen los trastornos de carácter respiratorio y ocular, causados mayoritariamente por el proceso de polinización de la vegetación. En la región pampeana, especies arbóreas como el plátano, el olmo y el fresno, junto a diversas gramíneas, representan la fuente principal de estos alérgenos.

La manifestación más recurrente es la rinitis alérgica estacional, la cual se produce tras el ingreso del polen a las mucosas de la nariz. Este cuadro ocasiona estornudos reiterados, goteo nasal fluido e incoloro, picazón en la garganta o el paladar y congestión. De manera simultánea suele presentarse la conjuntivitis alérgica, que perturba la superficie de los ojos generando irritación intensa, enrojecimiento, secreción lagrimal constante y molestia ante la exposición solar. Por su parte, las personas que viven con hiperreactividad bronquial experimentan un agravamiento del asma, sufriendo broncoespasmos, silbidos en el tórax, tos seca y dificultad para respirar debidos a la inhalación masiva de partículas irritantes.

Frente a la aparición de estos malestares, los especialistas enfatizan la importancia de contar con un diagnóstico médico adecuado que permita diferenciar la reacción alérgica de un proceso infectocontagioso, como el resfrío o la gripe. Dentro de las alternativas farmacológicas disponibles, los antihistamínicos de segunda generación atenúan los estornudos, la picazón y la secreción nasal sin provocar un efecto sedante profundo.

En casos de intensidad moderada a severa, la indicación médica suele incluir corticoides en aerosol nasal o colirios. Asimismo, para cuadros crónicos o de mayor gravedad se aplica la inmunoterapia mediante vacunas específicas, tratamiento enfocado en desensibilizar al paciente de forma progresiva. En este contexto, se advierte no apelar a la automedicación con descongestivos nasales en spray por más de 3 a 5 días, dado que su uso prolongado puede provocar rinitis medicamentosa por efecto rebote.

A la par de los esquemas terapéuticos, la incorporación de ciertos hábitos cotidianos contribuye a disminuir el contacto directo con el polen. Se recomienda limitar la ventilación del hogar a lapsos de 10 a 20 minutos durante la mañana, conservando las aberturas cerradas en horas de la tarde. En la vía pública resulta conveniente utilizar anteojos de sol, mientras que al regresar a la vivienda se aconseja ducharse o lavarse la cara y el cabello para remover las partículas adheridas. Respecto del lavado de indumentaria, es preferible no tender las prendas húmedas al aire libre en días ventosos para evitar la fijación del alérgeno. Por último, en los desplazamientos vehiculares se sugiere mantener los cristales elevados y activar la función de recirculación del aire acondicionado.

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