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Asado vs. barbacoa, la discusión que enciende las parrillas en el Mundial
Ambas tradiciones tienen seguidores en todo el mundo, pero sus diferencias alimentan un debate eterno.
POR REDACCIÓN
Cada vez que amantes de la carne se reúnen alrededor del fuego, surge una pregunta que parece imposible de responder de manera definitiva: ¿es mejor el asado argentino o la barbacoa estadounidense? La discusión lleva años y enfrenta a dos de las tradiciones gastronómicas más reconocidas del planeta.
El asado argentino construyó su prestigio a partir de una premisa sencilla: carne de calidad, fuego controlado y paciencia. La cocción suele realizarse sobre brasas de carbón o leña, con pocos condimentos y el objetivo de que el sabor natural del producto sea el verdadero protagonista. Costillas, vacío, entraña, matambre y chorizos forman parte de una experiencia que trasciende la comida y se convierte en un ritual social.
La barbacoa estadounidense, en cambio, apuesta por un camino diferente. Su sello distintivo es el ahumado durante largas horas a bajas temperaturas. Costillas, brisket, cerdo desmenuzado y otras preparaciones adquieren sabores profundos gracias a mezclas de especias, maderas seleccionadas y salsas que varían según cada región de Estados Unidos.
En medio de este histórico debate, la periodista y creadora de contenido sanjuanina Ana Paula Zabala, quien se encuentra en Estados Unidos realizando la cobertura del Mundial para GRUPO HUARPE, compartió junto a Mauricio su visión sobre las diferencias entre ambas tradiciones gastronómicas y no dejó dudas sobre cuál prefiere.
Durante una charla en la previa del torneo, ambos compararon las costumbres culinarias de los dos países y pusieron el foco en las enormes porciones que suelen servirse en territorio norteamericano. Al ser consultados sobre si preferían el asado argentino o la tradicional barbacoa estadounidense, la respuesta fue contundente. “No se compara, no hay comparación. Es rico, pero no se compara con lo nuestro”, expresó Ana Paula.
Más allá del sabor, la pareja destacó que lo que más extrañan cuando están lejos de Argentina es todo lo que rodea al asado. Según explicaron, la comida casera, los encuentros familiares y las reuniones alrededor de la parrilla forman parte de una costumbre profundamente arraigada en la cultura nacional.
“Por ahí nosotros tenemos más eso de la comida casera, de la casa”, señalaron al remarcar que la experiencia del asado va mucho más allá de lo gastronómico. Para muchos argentinos, representa un espacio de encuentro, conversación y celebración compartida.
Los defensores del asado sostienen que ninguna técnica supera el sabor puro de una buena carne cocinada sobre brasas. También destacan que la simplicidad del método permite apreciar mejor la calidad del producto sin necesidad de grandes intervenciones.
Quienes prefieren la barbacoa argumentan que el proceso de ahumado aporta una complejidad difícil de igualar. Las horas de cocción transforman cortes duros en piezas tiernas y jugosas, mientras que las combinaciones de especias crean perfiles de sabor únicos.
La realidad es que no existe un ganador universal. El asado argentino sobresale por la calidad de la carne y la pureza de sus sabores. La barbacoa estadounidense destaca por la técnica, el ahumado y la intensidad aromática. Más que una competencia con un vencedor claro, se trata de dos formas distintas de entender la cocina a fuego lento.
Por eso, la respuesta a cuál es mejor depende menos de una receta y más del gusto de cada comensal. Mientras el asado representa la tradición de la parrilla y el protagonismo de la carne, la barbacoa ofrece una experiencia marcada por el humo, las especias y la paciencia. Sin embargo, para muchos argentinos que viven o pasan largas temporadas en el exterior, como Ana Paula Zabala durante su cobertura mundialista, el asado sigue siendo mucho más que una comida: es un símbolo de identidad, de hogar y de encuentros compartidos.