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Avanza la entrega de Tecnópolis con denuncias y desguace
El Gobierno alista el decreto para ceder Tecnópolis por 25 años al grupo La Nación y Live Nation. Mientras, avanzan denuncias penales por el desmantelamiento del estudio de grabación CIAM.
POR REDACCIÓN
El gobierno nacional, bajo la gestión directa de Karina Milei, definió la adjudicación del predio de Tecnópolis al grupo La Nación, que competía asociado con el gigante mundial del entretenimiento Live Nation.
La decisión se encuentra en su etapa final administrativa, con la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) —organismo bajo la órbita del vocero Manuel Adorni— teniendo listo el decreto para oficializar la entrega de las 54 hectáreas ubicadas en Villa Martelli mediante una concesión que se extenderá por un plazo de un cuarto de siglo.
La resolución del proceso licitatorio marca un giro en el vínculo entre el Poder Ejecutivo y la familia Saguier, luego de que la secretaria general de la Presidencia decidiera levantar el veto político que pesaba sobre el grupo mediático.
La relación se había quebrado severamente cuando el presidente Javier Milei expulsó a Fernán Saguier de la residencia presidencial tras la negativa del empresario a despedir periodistas, un episodio por el cual el dueño del diario aún aguardaba disculpas públicas que, por lo visto, serán precedidas por el otorgamiento del multimillonario predio.
El escenario licitatorio se despejó a favor del grupo Saguier tras una serie de deserciones y controversias en el proceso, que motivaron la presentación de dos denuncias penales recaídas en los juzgados de Ariel Lijo y María Servini por presunto direccionamiento, además de la amenaza de una demanda contencioso administrativa por parte de oferentes descalificados.
La familia Werthein decidió bajarse de la compulsa tras un escándalo que involucró a la firma Foggia Group —asociada temporalmente en la puja con DirecTV y Torneos—, empresa vinculada a Marcelo Dionisio y a Mara Gorini, mano derecha de Karina Milei en la Secretaría General. Tras estas salidas, la puja quedó reducida únicamente a la alianza de La Nación y Live Nation frente a la propuesta de Marcelo Fígoli, titular de Fénix Entertainment.
En paralelo al avance administrativo de la concesión, fijada operativamente para iniciar a partir de julio, crecen las alarmas por el desguace apresurado de las instalaciones y el patrimonio estatal acumulado en quince años.
En los últimos días se procedió al desmantelamiento casi total del Centro de Investigación en Audio y Música (CIAM), un complejo de estudios de grabación modelo en Latinoamérica equipado con tecnología de punta para proyectos sociales y producciones públicas.
Aunque la Secretaría de Cultura informó que el instrumental fue embalado y trasladado en camiones a los subsuelos del Centro Cultural Kirchner (que el gobierno lo llama ahora Palacio Libertad) para su resguardo, especialistas y trabajadores viales cuestionan la falta de trazabilidad en los inventarios, advirtiendo que levantar la infraestructura, cableados insonorizados y consolas diseñadas a medida representa una pérdida irreparable del capital público vertido en el parque.
El argumento oficial, se basa en que el Estado puede desprenderse del control directo del predio implica un "alivio fiscal" estimado en mil millones de pesos mensuales de mantenimiento. A cambio, las condiciones generales prevén que los adjudicatarios inviertan cerca de 150 millones de dólares en la puesta a punto de un espacio cuya infraestructura básica de red eléctrica y fibra óptica está valuada en 60 millones de dólares.
Además, la gestión oficial otorgó una gracia de diez meses sin cobro del canon mensual —calculado en unos 650 millones de pesos—, el cual se prorrateará en las cuotas posteriores. Entre los activos más codiciados del predio sobresale su microestadio cerrado, cuya capacidad podrá ampliarse de 10.000 a 12.000 espectadores mediante una refacción de 15 millones de dólares para competir en el mercado de grandes espectáculos frente a arenas privadas, sumado al espacio para festivales al aire libre y los pabellones feriales.
¿Qué es el CIAM y cómo funcionaba?
El CIAM es el Centro de Investigación en Audio y Música, un complejo público de estudios de grabación de alta tecnología inaugurado en 2012 y ubicado dentro del parque Tecnópolis.
Concebido como un espacio modelo en Latinoamérica para la producción sonora y la investigación acústica, el CIAM funcionaba como una herramienta de fomento cultural y desarrollo para el sector musical.
Permitía registrar producciones de audio con estándares internacionales de calidad, poniendo equipamiento de última generación al servicio de artistas emergentes, proyectos independientes, orquestas infanto-juveniles y programas culturales federales.
Funcionaba como un laboratorio acústico donde se realizaban actividades de formación técnica, perfeccionamiento para músicos, DJs y productores, así como talleres sobre tecnología aplicada al sonido y sistemas inmersivos.
Espacios institucionales, ONG y organizaciones sociales utilizaban las instalaciones para llevar a cabo iniciativas inclusivas de desarrollo artístico y comunitario.
Contaba con salas insonorizadas, islas de edición, consolas de alta gama, equipamiento para sonido inmersivo, parque de microfonía profesional y salas acondicionadas acústicamente a medida.
Acudían miles de músicos y artistas independientes de todo el país, incluyendo el caso de la sanjuanina Eliana Domínguez, que gracias a un plan de fomento del Instituto Nacional de la Música (INAMU) accedió a realizar grabaciones profesionales en dicho estudio.
Fuente: LPO y Página /12.