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Borraron el mensaje que denunciaba un abuso y la Fiscalía aún busca a quien lo escribió
La Fiscalía investiga el mensaje aparecido en una escuela de Villa San Damián. Al ser borrado, perdió la posibilidad de peritarlo y ahora busca a quien lo escribió.
POR REDACCIÓN
La investigación por el mensaje que apareció en el baño de una escuela de Villa San Damián, Rawson, avanza con una dificultad concreta: la inscripción fue borrada antes de que pudiera ser sometida a pericias, por lo que la Fiscalía ahora debe reconstruir quién la escribió y determinar si detrás de ese texto existe realmente una menor que atraviesa una situación de abuso o si se trató de una broma de pésimo gusto.
El mensaje se viralizó la semana pasada y generó preocupación por el contenido de la denuncia que allí aparecía. Frente a esa situación, personal policial concurrió a la Escuela Carlos María de Alvear para constatar que la inscripción efectivamente hubiera existido. Una vez corroborado ese punto, el Ministerio Público Fiscal inició una investigación de oficio.
Pero cuando los investigadores intervinieron, el cartel ya había sido eliminado de la pared del baño. Esa circunstancia privó a la Justicia de la posibilidad de trabajar directamente sobre la inscripción original y realizar eventuales pericias en el lugar. Por ahora, uno de los principales elementos con los que cuenta la Fiscalía es la fotografía del mensaje que se viralizó.
Por eso, el eje de la investigación pasó a estar puesto en determinar quién tuvo acceso al baño y quién pudo haber realizado la escritura. Para ello se solicitaron las cámaras de seguridad del establecimiento y se tomaron testimonios a directivos de la institución, con el objetivo de establecer un rango horario que permita revisar las imágenes y reconstruir lo ocurrido.
La Justicia tampoco puede afirmar todavía que quien realizó la inscripción haya sido una alumna. No está determinado si se trató de una menor, de otro estudiante o de una persona adulta. Esa respuesta es clave para avanzar sobre la otra gran incógnita del expediente: si el contenido del mensaje refleja una situación real que estaría atravesando una niña o si fue una falsa denuncia.
La identificación de la víctima todavía no está confirmada
El caso tuvo además distintas versiones públicas durante los últimos días. Incluso desde el ámbito sanitario se había deslizado la posibilidad de que ya estuvieran identificados tanto la presunta víctima como el supuesto agresor. Sin embargo, desde la Fiscalía aclararon que hasta el momento no existe una menor identificada judicialmente como víctima ni un presunto agresor individualizado.
La diferencia no es menor. Mientras no se determine quién escribió el mensaje, tampoco puede establecerse con certeza que la persona que aparece mencionada en el texto exista o que esté atravesando la situación denunciada.
Por ese motivo, los investigadores trabajan con especial reserva. Si finalmente se logra determinar que el mensaje fue escrito por una menor que estaba pidiendo ayuda, la Justicia deberá activar los protocolos correspondientes para protegerla, evitar su exposición y prevenir una eventual revictimización. También se buscará identificar al responsable del supuesto delito.
En cambio, si la investigación determina que el mensaje fue realizado por otra persona y que no existe una víctima detrás de la denuncia, se deberá establecer qué motivó la inscripción.
Así, el borrado del mensaje terminó convirtiéndose en uno de los obstáculos para llegar rápidamente a la verdad. Sin la escritura original en la pared, la Fiscalía debe apoyarse ahora en la fotografía que se viralizó.