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Buscan frenar por vía judicial el proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas
Los demandantes invocaron razones ambientales y de soberanía para solicitar la suspensión del proyecto Sea Lion.
POR REDACCIÓN
Una nueva acción judicial fue presentada para intentar frenar el avance del proyecto petrolero Sea Lion, previsto en la Cuenca Malvinas Norte y desarrollado por la empresa británica Rockhopper Exploration junto a la compañía Navitas.
La presentación fue realizada por la Asociación Argentina de Abogados y Abogadas Ambientalistas y el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata, que solicitaron a la Justicia Federal la suspensión de las obras, perforaciones y otras actividades vinculadas con el emprendimiento.
Un reclamo por razones ambientales y de soberanía
Los demandantes definieron la presentación como una acción preventiva vinculada al posible daño ambiental y a cuestiones de soberanía.
El escrito fue presentado ante el Juzgado Federal de Río Grande, en Tierra del Fuego, y apunta contra Rockhopper, Navitas y otros posibles responsables relacionados con el desarrollo del proyecto.
La solicitud busca detener distintas etapas del emprendimiento, incluyendo obras, instalaciones, perforaciones, movimientos en el lecho marino y actividades preparatorias. También pretende impedir el inicio de la extracción de hidrocarburos.
Las empresas apuntadas
Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum avanzan con el proyecto Sea Lion bajo autorizaciones otorgadas por las autoridades de las Islas Malvinas.
Sin embargo, la posición argentina sostiene que las actividades de exploración y explotación desarrolladas de manera unilateral en el área no cuentan con autorización del Estado nacional.
El Gobierno argentino ya había expresado su rechazo al proyecto y advirtió sobre la posibilidad de impulsar medidas administrativas, legales y judiciales contra quienes participen de actividades petroleras sin autorización nacional.
Los pedidos a la Justicia
La nueva acción judicial solicita además la producción de distintas pruebas e informes vinculados con el proyecto.
Entre otros puntos, los demandantes pidieron información a organismos nacionales y provinciales para determinar si las compañías iniciaron los procedimientos de evaluación de impacto ambiental previstos por la normativa correspondiente.
También ofrecieron como testigos a especialistas vinculados con la investigación científica, los ecosistemas marinos y la conservación ambiental.
Un proyecto bajo disputa
Sea Lion vuelve así a quedar en el centro de una disputa que combina intereses económicos, cuestiones ambientales y el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Mientras las empresas avanzan con el desarrollo del proyecto, la nueva presentación judicial busca que la Justicia Federal intervenga y determine si corresponde suspender las actividades antes de que avance la explotación petrolera en la Cuenca Malvinas Norte.