Provinciales > Muerte y reclamo
Calingasta marchó por Alondra, la niña de 8 años que murió, y exigen respuestas
Familiares, amigos, compañeros de escuela y docentes se movilizaron hasta el Hospital Aldo Cantoni para reclamar que se esclarezca la muerte de la nena de 8 años.
POR REDACCIÓN
Con globos blancos, guardapolvos escolares y un grito que se repitió durante todo el recorrido, familiares, amigos, compañeros de escuela y docentes marcharon este viernes 16 de octubre por las calles de Calingasta para pedir justicia por Alondra, la niña de 8 años que murió esta semana luego de recibir atención médica en el Hospital Aldo Cantoni.
La movilización se realizó durante el mediodía y llegó hasta el centro de salud donde la pequeña había sido atendida. Allí, el reclamo de los manifestantes se concentró en exigir respuestas y que se esclarezcan las circunstancias que derivaron en su fallecimiento.
La marcha estuvo marcada por el dolor de la comunidad y el acompañamiento a la familia, que cuestionó la atención médica recibida por la niña durante los días previos a su muerte.
Qué se sabe sobre la investigación
La conmoción aumentó luego de conocerse el resultado preliminar de la autopsia, que determinó que Alondra tenía neumonía bilateral.
La Justicia intervino de oficio por tratarse de la muerte de una menor de edad. La investigación está a cargo del fiscal Sebastián Gómez y de la ayudante fiscal Agustina Pérez, integrantes de la UFI Delitos Especiales.
Entre las primeras medidas, los investigadores solicitaron el secuestro de la historia clínica completa de la niña. La documentación permitirá reconstruir las consultas médicas, las evaluaciones realizadas y los tratamientos indicados para analizar cómo evolucionó el cuadro de salud.
Por el momento, la causa busca determinar qué ocurrió y establecer si existieron posibles responsabilidades. No hay una resolución judicial definitiva sobre una eventual negligencia médica.
El reclamo de la familia
Julia Savela, tía de Alondra, había relatado públicamente que los problemas de salud comenzaron el domingo anterior, cuando la niña presentó fiebre y malestar general.
Según su testimonio, la llevaron al hospital, donde le habrían diagnosticado anginas y recetado amoxicilina e ibuprofeno. La mujer cuestionó que, de acuerdo con la versión familiar, no se le realizaran análisis de sangre ni radiografías durante esa primera atención.
El estado de la pequeña habría empeorado en los días siguientes, hasta que volvió a ingresar al hospital, donde finalmente falleció.
La diferencia entre el diagnóstico inicial referido por la familia y el resultado preliminar de la autopsia profundizó las dudas de sus allegados, que reclaman explicaciones sobre las atenciones recibidas.
Mientras avanza la investigación judicial, la movilización convirtió el dolor de Calingasta en un pedido colectivo de justicia para Alondra.