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Cayó un 11% el consumo de carne en 2026 y tocó su menor nivel en 30 años
La perdida del poder adquisitivo y el aumento de las exportaciones llevaron el consumo a 47 kilos anuales por habitante.
POR REDACCIÓN
El vínculo de los argentinos con la carne vacuna atraviesa una transformación profunda debido a la situación económica actual. Durante los primeros seis meses de 2026, el abastecimiento destinado al mercado interno sufrió una reducción del 11,5% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta cifra representa el desempeño semestral más bajo registrado en los últimos 30 años, con un volumen total que se ubicó en 1.019.430 toneladas.
Desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina señalaron que "el abastecimiento del mercado doméstico experimentó una caída de 11,5% anual, producto del menor poder de compra de los hogares, explicado por el aumento que registró el precio relativo de la carne vacuna en el último año".
Como consecuencia directa de esta pérdida de poder adquisitivo, el consumo promedio por habitante se situó en 47 kilos anuales, lo que implica una baja de ocho coma dos por ciento respecto al año previo.
La evolución de los precios explica gran parte de este cambio en la dieta. Mientras que el índice general de inflación fue del 33,5 por ciento en los últimos 12 meses, el rubro de carnes y derivados escaló un 45%.
Los cortes vacunos específicamente aumentaron un 53,6%, superando ampliamente el incremento del 29,9% registrado en el pollo entero, que funciona como sustituto en la mesa familiar. Entre los productos más afectados por estas subas, la carne picada común aumentó un 56,2% y el asado un 54,3%.
A este escenario se suma una menor disponibilidad de hacienda y el peso del comercio exterior. En la primera mitad del año se faenaron seis coma cero dos millones de cabezas, un ocho coma nueve por ciento menos que en 2025.
La producción total fue de 1,428 millones de toneladas, con una merma del 6,2%. En contraste, las exportaciones crecieron un 10,2% al sumar 408,6 mil toneladas. De esta manera, la proporción de carne que quedó en el país bajó del 75,6% al 71,4%, mientras que lo enviado al exterior subió al 28,6% de la producción total.