PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

País

Científicos argentinos exigen la rectificación por los dichos del Gobierno

“Los dichos de Milei son un ataque institucional de extrema gravedad al sistema científico, tecnológico y universitario”, dice un duro pronunciamiento del CONICET por las calificaciones de "terroristas" a docentes, periodistas y estudiantes.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Científicos exigen la rectificación por los dichos del Gobierno.

Las agresiones discursivas vertidas por el presidente Javier Milei durante una entrevista televisiva emitida el domingo pasado en un canal de streaming generaron una contundente reacción en el ámbito académico y científico nacional.

Tras calificar de "terroristas" a docentes, estudiantes, investigadores y periodistas, la Red de Directores y Directoras de Centros Científico Tecnológicos (CCT) del CONICET emitió un duro comunicado oficial. El pronunciamiento se produce en medio de una parálisis presupuestaria del sector y ante el notorio silencio del presidente del organismo, Daniel Salamone, designado por el propio Ejecutivo a fines de 2023.

A través de un comunicado institucional, la Red de Directores y Directoras de CCT de todo el país expresó su más enérgico repudio a las declaraciones del jefe de Estado. En el escrito, las autoridades consideraron que las acusaciones presidenciales "no solo constituyen una agresión infundada y maliciosa", sino que representan "un ataque institucional de extrema gravedad al sistema científico, tecnológico y universitario argentino".

La respuesta surge luego de que Milei asegurara en televisión que en los medios y en las casas de altos estudios existen "terroristas disfrazados de docentes, estudiantes, investigadores y periodistas".

En el documento divulgado, los directores de los centros de investigación remarcaron el peligro que representan este tipo de afirmaciones provenientes de la máxima autoridad del Poder Ejecutivo. Al respecto, subrayaron que "tildar de ‘terroristas’ a quienes integran las comunidades universitarias y científicas es un intento deliberado por deslegitimar los reclamos genuinos en defensa del presupuesto educativo, los salarios y la continuidad de la ciencia nacional".

Asimismo, los investigadores argumentaron que "confundir la movilización pacífica, el debate académico y la demanda sectorial con el terrorismo" constituye una maniobra discursiva que "busca criminalizar el derecho constitucional a la protesta y amedrentar a quienes ejercen el pensamiento crítico".

En uno de los tramos más severos del comunicado, la comunidad científica trazó un paralelo entre los argumentos de La Libertad Avanza y los discursos utilizados durante los períodos dictatoriales de la historia argentina, haciendo referencia implícita a los regímenes de Onganía y Videla.

“La utilización liviana y temeraria de conceptos vinculados al terror y la subversión para estigmatizar a académicos, investigadores y estudiantes retrotrae a las horas más oscuras de nuestra historia nacional”, plantearon en el texto, asociando la lógica presidencial con la retórica esgrimida "por las dictaduras cívico-militares para justificar la persecución, la censura, la intervención de las casas de altos estudios y la destrucción del aparato científico-tecnológico".

Sobre el cierre del documento, las autoridades de los CCT recalcaron que "la investidura presidencial exige apego a la verdad, responsabilidad discursiva y respeto irrestricto por los opositores y disidentes". A su vez, ratificaron el compromiso cotidiano de los trabajadores del sector con el "desarrollo del país, la generación de conocimiento soberano, la salud, la producción y la resolución de problemas concretos de la sociedad".

Por estas razones, exigieron "el cese inmediato de las descalificaciones y agravios presidenciales hacia los trabajadores de la ciencia y la educación", e hicieron un llamado formal al conjunto de la sociedad, a los poderes del Estado y a las instituciones democráticas a repudiar "estas prácticas que atentan contra la paz social y el estado de derecho".

Silencio oficial

Pasados varios días del episodio, el silencio del presidente del Conicet, Daniel Salamone, se hizo cada vez más notorio. Es que el veterinario conocido como el “clonador nacional” fue designado el 23 de diciembre del 2023 por el propio Milei, con quien mantiene una estrecha relación erigida sobre el interés mutuo por la biotecnología. Desde ese entonces, Salamone se abstuvo de opinar en los reiterados reclamos de la comunidad científica a la gestión libertaria.

Es por eso que los directores de los centros Científico Tecnológicos del Conicet elaboraron su propio documento exponiendo el peligro de semejante declaración del titular del Ejecutivo y subrayaron que “tildar de ‘terroristas’ a quienes integran las comunidades universitarias y científicas es un intento deliberado por deslegitimar los reclamos genuinos en defensa del presupuesto educativo, los salarios y la continuidad de la ciencia nacional”.

Para los investigadores, “confundir la movilización pacífica, el debate académico y la demanda sectorial con el terrorismo” forma parte de una estrategia que “busca criminalizar el derecho constitucional a la protesta y amedrentar a quienes ejercen el pensamiento crítico”.

En esa línea, plantearon que “la utilización liviana y temeraria de conceptos vinculados al terror y la subversión para estigmatizar a académicos, investigadores y estudiantes retrotrae a las horas más oscuras de nuestra historia nacional”, asociando la lógica empleada por Milei con la retórica esgrimida “por las dictaduras cívico-militares para justificar la persecución, la censura, la intervención de las casas de altos estudios y la destrucción del aparato científico-tecnológico”.

Además, en el documento recalcaron que “la investidura presidencial exige apego a la verdad, responsabilidad discursiva y respeto irrestricto por los opositores y disidentes” y ratificaron la dedicación de los estudiantes, docentes e investigadores en pos del “desarrollo del país, a la generación de conocimiento soberano, a la salud, a la producción y a la resolución de problemas concretos de la sociedad”.

Por estas razones, exigieron “el cese inmediato de las descalificaciones y agravios presidenciales hacia los trabajadores de la ciencia y la educación”, y llamaron al conjunto de la sociedad, los poderes del Estado y a las instituciones democráticas a repudiar “estas prácticas que atentan contra la paz social y el estado de derecho”.
 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD