Sociedad
Cómo hacer torta frita al horno en 5 pasos y sin freír paso a paso
Con pocos ingredientes se puede preparar una tanda de tortas fritas doradas y crocantes.
POR REDACCIÓN
Las tortas fritas son uno de los acompañamientos más tradicionales para los días fríos y las tardes de mate. Sin embargo, su preparación clásica implica freír la masa en abundante aceite.
Para quienes buscan una alternativa diferente, existe una versión hecha al horno, que permite disfrutar del sabor y la textura característica sin recurrir a la fritura.
La receta requiere pocos ingredientes y se puede preparar en apenas cinco pasos.
Ingredientes
Para preparar las tortas fritas al horno se necesita:
500 gramos de harina.
1 cucharadita de sal.
1 cucharadita de polvo de hornear.
50 gramos de grasa o manteca.
Agua tibia, cantidad necesaria.
Cómo prepararlas
1. Preparar la masa. Colocar la harina en un recipiente y agregar la sal y el polvo de hornear. Incorporar la grasa o manteca y mezclar hasta integrar.
2. Agregar el agua. Sumar de a poco el agua tibia mientras se amasa hasta conseguir una preparación suave y homogénea que no se pegue en las manos.
3. Dejar descansar. Cubrir la masa y dejarla reposar durante unos minutos para que tome una mejor textura y sea más fácil de estirar.
4. Formar las tortas fritas. Dividir la masa en porciones, formar bollitos y estirarlos hasta obtener discos. Realizar un pequeño agujero en el centro de cada uno.
5. Cocinar al horno. Colocar las tortas fritas sobre una placa y llevarlas a un horno precalentado hasta que estén doradas de ambos lados.
El secreto para que queden crocantes
Para conseguir una textura más cercana a la de la torta frita tradicional, es importante no dejar los discos demasiado gruesos. La masa debe quedar relativamente fina para que pueda cocinarse de manera pareja y lograr una superficie dorada.
Una vez listas, se pueden comer calientes y acompañar con mate, café o una infusión. También es posible espolvorearlas con azúcar para darles un toque dulce.
La preparación permite así mantener uno de los clásicos de la cocina argentina, pero con una cocción diferente y sin necesidad de freír la masa en aceite.