Economía > Cierre definitivo
Crisis industrial: cerró DIN SA tras más de 50 años de producción argentina
A causa de las políticas económicas, la histórica metalúrgica debió cerrar su planta fabril que tuvo una vida de más de cinco décadas.
POR REDACCIÓN
La industria metalúrgica argentina sufrió un duro golpe con el cierre definitivo de DIN SA, una constructora histórica fundada en 1970 en la localidad bonaerense de Escobar.
La empresa, que acumulaba más de cinco décadas de trayectoria en obras de ingeniería y estructuras metálicas de gran porte, no pudo resistir el actual desplome de la actividad económica y la escasez de proyectos de gran envergadura, dejando a numerosos trabajadores desvinculados y a su comunidad comunitaria marcada por la pérdida de un referente productivo.
El impacto del cierre recae sobre una firma de peso histórico en el sector. Creada originalmente por Armando Villarroel, Néstor Gadda y Luis García, DIN SA alcanzó su época dorada con una capacidad de producción de 1.000 toneladas de estructuras al mes y oficinas en Puerto Madero.
Entre sus obras más emblemáticas se destaca la construcción del Hangar 5 de Aerolíneas Argentinas en el Aeropuerto de Ezeiza —catalogada como la estructura metálica más grande de Sudamérica—, además de su participación en el emprendimiento binacional Pascua Lama y en diversos desarrollos de infraestructura para la minería y el sector agropecuario.
Una venta fallida y el final del camino
El derrumbe de la compañía se precipitó pese a los intentos de rescate corporativo ocurridos en el pasado reciente. En junio de 2024, la empresa fue adquirida por el Grupo Govan —una firma especializada en construcción y acero— con el objetivo estratégico de relanzarla y potenciar su inserción en el sector minero.
Sin embargo, a dos años de aquella operación, el panorama se tornó insostenible. Voceros del Grupo Govan explicaron que "los niveles de actividad quedaron lejos de alcanzar las metas previstas", lo que obligó a encarar una "reorganización estratégica" que terminó por decretar el cierre definitivo de la planta ubicada en Escobar.
En cuanto al impacto laboral, el cese de operaciones implicó la desvinculación de la totalidad de la plantilla. No obstante, desde la empresa aseguraron que se intentaron amortiguar los daños: según indicaron, se priorizó la reubicación de la mayor porción posible de empleados en distintas plantas del holding, mientras que el resto de los operarios acordó su salida mediante esquemas de retiros voluntarios.