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Cruce feroz entre ATE y Martín Menem por el ajuste a los jubilados
El presidente de la Cámara de Diputados puso como ejemplo de austeridad a su padre, Eduardo Menem, para defender ajuste económico del Gobierno Nacional. Desde ATE lo cruzaron que cobra una jubilación de privilegio de $41 millones.
POR REDACCIÓN
Un nuevo capítulo en la confrontación entre el Gobierno nacional y los gremios estatales sumó temperatura en las últimas horas. El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, intentó justificar la política de ajuste económico sobre el sector previsional apelando a un ejemplo familiar, pero la respuesta del titular de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, transformó la declaración en un fuerte cruce político.
Durante una entrevista radial, Menem argumentó la necesidad de que los adultos mayores se adapten al escenario económico del país citando a su propio padre, el exsenador Eduardo Menem: «Mi papá es jubilado y no se queja, dejó de tomar su café caro», expresó el titular de la Cámara Baja para ilustrar el esfuerzo presupuestario.
La declaración cobró mayor relevancia en medio del debate por las dietas legislativas —donde los haberes de la presidencia de la Cámara rondan los $12 millones— y en el marco de las recientes movilizaciones impulsadas por centrales sindicales y agrupaciones de la tercera edad en reclamo de recomposiciones salariales y movilidad previsional.
Privilegio judicial
La respuesta del titular de ATE no tardó en llegar a través de sus redes sociales. Aguiar cruzó directamente al funcionario nacional cuestionando la validez del ejemplo utilizado para representar la situación del jubilado promedio en Argentina.
“Che @MenemMartin, no lo podés usar de ejemplo”, disparó el dirigente gremial en la plataforma X, donde detalló el haber previsional que percibe el exsenador Eduardo Menem. Según expuso Aguiar, el exlegislador cobra una jubilación que alcanza los $41 millones mensuales, derivada de un fallo judicial que ordenó la actualización de sus haberes a ANSES y que quedó firme tras no ser apelado por el propio organismo estatal.
A ese haber mensual, la conducción de ATE sumó el cobro de un retroactivo estimado en $1.500 millones, cuestionando que desde el oficialismo se intente presentar como un símbolo de austeridad a quien percibe un haber de privilegio.
Conflicto social
El trasfondo del cruce dejó al descubierto las dos miradas irreconciliables que conviven en el mapa político actual: la narrativa oficialista de austeridad transversal y la denuncia sindical sobre el impacto real de la pérdida del poder adquisitivo en la tercera edad.
“Los verdaderos jubilados hoy tienen que elegir entre comprar comida o comprar medicamentos”, remarcó Aguiar en su descargo, acusando a la gestión nacional de empujar al sector a una crisis severa en el acceso a la salud y bienes de primera necesidad.
El cruce verbal se da en un clima de creciente conflictividad en la calle, tras la movilización del pasado miércoles donde agrupaciones de jubilados, acompañadas por columnas de las centrales obreras y movimientos sociales, marcharon hacia el Congreso para exigir mejoras inmediatas en las jubilaciones mínimas y la restitución del poder de compra frente a la inflación.