PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Eco Huarpe > Estratégia hídrica

Construirán piletas de infiltración para inyectar agua al acuífero Tulum

Ante el excedente hídrico que se pronostica este año, Recursos Hídricos proyecta construir piletas para inducir el flujo e inyectar agua al acuífero.

Hace 0 horas
Las autoridades confían en que el aporte de agua estival permitirá recargar el acuífero de San Juan, como no ocurre desde hace años.

San Juan se prepara para afrontar una temporada hídrica que podría marcar un quiebre después de casi dos décadas de déficit en la cuenca. Ante la previsión de un derrame muy superior al de los últimos años, el Gobierno provincial viene trabajando en el llenado de los embalses, la preparación del cauce del río San Juan y distintas medidas para administrar un volumen de agua que superaría la capacidad de almacenamiento de los diques. En ese escenario, según pudo conocer DIARIO HUARPE por fuentes calificadas de la Secretaría de Recursos Hídricos y Energías Renovables, se proyecta una estrategia clave: aprovechar parte del excedente para recargar el acuífero subterráneo mediante un sistema de infiltración natural.

El plan se activa tras proyectar que el escurrimiento estival superará ampliamente la capacidad total de los tres embalses provinciales. Una vez completado el llenado de los diques, el excedente correrá por el lecho del río San Juan entre los meses de noviembre y marzo. Sin embargo, la simple erogación del caudal por el cauce no garantiza la recarga de las napas, ya que la velocidad de escorrentía impide que el suelo absorba el agua de forma eficiente. Por ello, la estrategia oficial apunta a estancar el agua mediante diques o piletas temporales para ralentizar el paso del río e intensificar el proceso de infiltración en la zona clave del valle.

El acuífero libre: la meta prioritaria

Desde el sector técnico de la secretaría explicaron que la intervención se concentrará estrictamente en el área de recarga del acuífero libre, ubicada hacia el pie de monte en el sector superior del río San Juan (entre el dique repartidor San Emiliano y el puente de la Ruta 40 que va hacia Albardón). Vale recordar que el sistema hidrogeológico del Valle del Tulum presenta tres estructuras diferenciadas: el acuífero libre de granulometría gruesa, el semiconfinado y el confinado.

Mientras que el acuífero confinado requiere inyección a presión por sus capas de arcilla y el semiconfinado demanda hasta 300 años para evidenciar respuesta, el acuífero libre reacciona de forma inmediata a la infiltración superficial. Por ello, el esfuerzo se focalizará en la cabecera del valle, descartando infiltraciones en zonas bajas.

Un modelo topográfico 3D para predecir el cauce

Para ejecutar las obras con precisión y evitar contingencias ante las crecidas, la fuente técnica explicó la importancia crucial de contar con un modelo topográfico 3D actualizado para predecir el comportamiento real del cauce del río San Juan. Los modelos vigentes datan de hace más de 14 años, previos a modificaciones significativas.

Entre estas alteraciones se destaca la extracción de áridos en la zona de mayor infiltración, lo que modificó profundamente la pendiente y las curvas de nivel del lecho.

Con la topografía tridimensional actualizada, los especialistas simularán escenarios de escorrentía mediante programas hidráulicos. Esto permitirá conocer la cota exacta que alcanzará el agua en las márgenes, definir el emplazamiento de las piletas de infiltración y coordinar tareas de prevención antes del arribo del pico de caudal.

Un déficit acumulado que amenaza la cuenca

La urgencia de la medida responde a la caída histórica de los niveles estáticos del agua subterránea registrada en el Valle del Tulum. Las mediciones indican un descenso continuo de entre 1 y 3 metros por año en el acuífero libre, producto de una extracción que supera la recarga natural.

A este escenario se suma un deterioro en la calidad del recurso, habiéndose detectado zonas donde la conductividad eléctrica se duplicó o triplicó. Además, los volúmenes de extracción anuales (400 a 500 Hm³) superan la capacidad promedio de infiltración en años normales (240 a 250 Hm³), generando un desequilibrio que solo puede mitigarse mediante eventos excepcionales de derrames y obras de infiltración asistida, como sucederá este año.

Desafíos operativos y normativos

La ejecución del proyecto, explican, enfrenta desafíos técnicos, económicos y normativos, ya que las piletas en el lecho requerirán reajustes permanentes a medida que las correntadas modifiquen la geometría del cauce. No obstante, las autoridades confían en que el aporte de agua estival permitirá recargar el acuífero de San Juan, como no ocurre desde hace años.

Dato

Si bien este año se dará una situación excepcional para infiltrar agua al acuífero, los técnicos aseguran que la recarga no será suficiente para equilibrar un sistema que acumula casi 20 años de déficit.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD