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Sociedad > Bienestar

Cuatro hábitos cotidianos que ayudan a cuidar la salud cardiovascular

Reducir el sodio, leer las etiquetas y mejorar la alimentación son algunas de las recomendaciones para cuidar la salud cardiovascular.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora

Cuidar el corazón no siempre implica realizar cambios drásticos. Incorporar pequeñas modificaciones en la alimentación y sostenerlas en el tiempo puede ayudar a reducir factores de riesgo vinculados con las enfermedades cardiovasculares, que continúan entre las principales causas de muerte en la Argentina.

Entre las recomendaciones aparecen priorizar alimentos frescos, aprender a leer las etiquetas nutricionales, prestar atención al sodio que se encuentra “oculto” en distintos productos y reemplazar parte de la sal por otras alternativas para potenciar el sabor.

La cardióloga Carolina Arriva explicó que la prevención puede construirse a partir de conductas sencillas y progresivas. Según señaló, la alimentación saludable y la actividad física continúan siendo dos pilares fundamentales para el cuidado cardiovascular.

1. Priorizar alimentos frescos y variados

Una de las principales recomendaciones es aumentar el consumo de frutas, verduras y legumbres e intentar reducir la presencia de productos con alto contenido de sodio.

La clave está en mantener una alimentación variada y equilibrada, sin pensar necesariamente en restricciones extremas difíciles de sostener.

2. Aprender a leer las etiquetas

Revisar la información nutricional de los productos permite conocer con mayor precisión qué se consume y comparar distintas opciones.

Uno de los datos a tener en cuenta es el contenido de sodio. Muchas veces dos productos similares pueden tener diferencias importantes en la cantidad que aportan, por lo que mirar las etiquetas ayuda a tomar decisiones más informadas.

3. Prestar atención al sodio “oculto”

Reducir la sal que se agrega a las comidas no siempre significa consumir poco sodio. Panes, quesos, fiambres, embutidos, congelados y comidas preparadas pueden contener cantidades importantes de este mineral.

Por ese motivo, los especialistas recomiendan observar el conjunto de la alimentación y no solamente la cantidad de sal que se incorpora durante la preparación de los platos.

La Organización Mundial de la Salud toma como referencia para los adultos un consumo inferior a 2.000 miligramos de sodio por día.

4. Buscar alternativas para darle sabor a las comidas

Hierbas, especias, ajo o limón pueden utilizarse para realzar el sabor de las preparaciones y disminuir progresivamente la dependencia de la sal.

Este tipo de reemplazos puede facilitar que los cambios se mantengan en el tiempo sin transformar por completo la manera de comer.

La importancia de mantener los hábitos

Los especialistas remarcan que ninguna decisión aislada define por sí sola la salud del corazón. Lo importante es combinar diferentes conductas saludables y sostenerlas en el tiempo.

Además de cuidar la alimentación y moderar el sodio, la actividad física regular forma parte de las principales recomendaciones para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Estos hábitos no reemplazan los controles médicos ni los tratamientos indicados para personas con hipertensión u otras enfermedades, sino que funcionan como parte de una estrategia integral de cuidado.

 

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