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Eco Huarpe > Avance científico

Descubren cómo un gen regula el crecimiento del tomate ante la sombra

Investigadores argentinos hallaron el mecanismo genético que permite a las plantas detectar la sombra y optimizar su crecimiento en cultivos densos.

POR REDACCIÓN

Hace 9 horas

En los cultivos de alta densidad, las plantas de tomate suelen competir por los recursos, dándose sombra unas a otras. Para sobrevivir y prosperar, han desarrollado un mecanismo biológico que les permite crecer en altura y así alcanzar la luz solar necesaria para la fotosíntesis. Recientemente, un equipo de especialistas del Conicet ha logrado un avance significativo al identificar el gen SlBBX20, el cual actúa como un "interruptor" esencial para que la planta detecte la sombra de sus vecinas y ajuste su desarrollo.

Este descubrimiento, liderado por Javier Botto en el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA, CONICET-UBA), revela que la proteína producida por este gen es fundamental para que la planta optimice la cosecha de luz y regule su rendimiento. Según Botto, este hallazgo no solo explica un proceso biológico básico, sino que abre la puerta al diseño de variedades comerciales más eficientes y productivas, utilizando el gen como un blanco molecular para el mejoramiento genético.

Gabriel Gomez Ocampo (izq.), Carla Barraza, Mariano Mejía y Javier, Botto, autores del estudio junto a otros colegas de Argentina, República Checa y Brasil.

El "interruptor" del crecimiento

El trabajo, publicado en la revista científica Plant Physiology and Biochemistry, demuestra que el gen SlBBX20 contiene las instrucciones para fabricar una proteína homónima que regula procesos hormonales y fotosintéticos. Las investigaciones confirmaron que esta proteína es la encargada de coordinar la respuesta de la planta ante la falta de luz directa.

Sin la presencia de este regulador, las plantas pierden casi por completo su capacidad de estirarse buscando el sol. "Los resultados de este trabajo demuestran que esta proteína es fundamental para que la planta optimice la cosecha de luz para hacer fotosíntesis y ajuste su rendimiento en respuesta a la sombra", explicó Botto. Esto es crucial para la agricultura moderna, donde se busca maximizar la cantidad de plantas por superficie sin sacrificar la calidad del fruto.

Consecuencias de la carencia genética

Para entender el rol de SlBBX20, el equipo comparó plantas de tomate salvaje con ejemplares mutantes en los que se bloqueó la expresión del gen. Los resultados fueron contundentes: las plantas sin la proteína presentaron una caída drástica en sus niveles de auxinas, que son las hormonas responsables del crecimiento.

Además, estas plantas desarrollaron una menor cantidad de poros estomáticos y mostraron dificultades para abrirlos correctamente. Dado que estos poros son la vía de entrada del dióxido de carbono (CO2) necesario para la fotosíntesis, su mal funcionamiento se tradujo directamente en una menor producción de carbohidratos. Como consecuencia final, las plantas mutantes produjeron tomates de menor peso y en menor cantidad que las plantas normales.

Protección solar y fotosíntesis

Otro aspecto relevante de la proteína SlBBX20 es su capacidad para regular la biosíntesis de antocianinas, pigmentos que otorgan tonalidades violetas o azuladas a distintas partes de la planta. Estos compuestos actúan como un "protector solar" natural y como antioxidantes, protegiendo las estructuras celulares de los efectos negativos de la alta intensidad lumínica.

Gabriel Gomez Ocampo, uno de los autores principales del estudio, destacó que esta función es beneficiosa incluso en ambientes abiertos y muy luminosos, ya que permite a la planta sintetizar más carbohidratos esenciales. Esto se traduce en una mayor producción de frutos al reducir el estrés oxidativo provocado por el sol intenso.

Un horizonte para el mejoramiento agrícola

El hallazgo es el resultado de una colaboración internacional que incluyó a investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA, así como de instituciones en la República Checa y Brasil. La estrategia experimental combinó el uso de filtros específicos para simular sombra y ensayos en invernaderos con alta densidad de siembra.

La identificación de este gen permite soñar con cultivos que maximicen el uso de la luz disponible para convertirla en alimento. En un contexto global donde la demanda de alimentos aumenta y el espacio de cultivo es limitado, entender cómo las plantas gestionan la luz y la sombra se vuelve una herramienta estratégica para la seguridad alimentaria. El gen SlBBX20 se posiciona así como una pieza clave para el desarrollo de la agricultura del futuro.

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