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Día Nacional de la Neonatología: el rol clave en los primeros días
La doctora Carla Ovalles explicó cómo se cuida a los recién nacidos y los desafíos de asistir a bebés prematuros.
Por Brenda Uñate Hace 3 horas
En el marco del Día Nacional de la Neonatología, el programa Salud & Bienestar, que se emite por HUARPE TV, TDA 19.2, Kick y YouTube, recibió a la doctora Carla Ovalles, neonatóloga y jefa de Terapia Intensiva Neonatal del Hospital Rawson, para abordar una pregunta fundamental para muchas familias: qué es la neonatología y cuál es su función en el cuidado de los recién nacidos.
La especialista explicó que la neonatología es la rama de la medicina dedicada a la atención de los bebés desde el momento de su nacimiento. Su trabajo abarca tanto a los recién nacidos sanos como a aquellos que presentan alguna patología o nacen antes de tiempo. “Nos dedicamos a atender a los recién nacidos, ya sean que nazcan de término o nazcan prematuros”, señaló.
Según detalló, existe una diferencia clara entre el trabajo del obstetra y el del neonatólogo. Mientras el primero acompaña a la madre durante el embarazo y el parto, el segundo comienza a intervenir apenas nace el bebé. “Inmediatamente que el bebé sale de la panza de la mamá se lo entrega al neonatólogo y a partir de ahí empezamos a intervenir nosotros”, explicó.
Un cuidado que comienza desde el nacimiento
Cuando un bebé nace sano, permanece junto a su madre en la unidad madre-niño, donde continúa siendo controlado por profesionales de neonatología y enfermería especializada. En la mayoría de los casos, ambos reciben el alta luego de 48 horas.
Sin embargo, la realidad es diferente para aquellos bebés que requieren cuidados intensivos. La Terapia Intensiva Neonatal recibe a recién nacidos con patologías complejas y, especialmente, a los prematuros extremos, que representan uno de los mayores desafíos de la especialidad.
Ovalles destacó que los avances médicos y tecnológicos de las últimas décadas han permitido mejorar notablemente las posibilidades de supervivencia. “Cada vez sobreviven más”, afirmó al referirse a bebés que nacen con apenas 24 o 25 semanas de gestación y que pueden llegar a pesar alrededor de 500 gramos.
La médica explicó que uno de los principales problemas que enfrentan estos pacientes es la inmadurez pulmonar. “Los pulmones de un bebé que nace antes de tiempo no están maduros, no están preparados para respirar afuera de la panza de la mamá”, indicó. Por ese motivo, muchos requieren asistencia respiratoria mecánica, medicación específica y monitoreo permanente.
El desafío de acompañar a las familias
Además del cuidado médico, la neonatología implica un fuerte trabajo de contención hacia los padres. La llegada inesperada de un bebé prematuro suele generar miedo, incertidumbre y angustia.
“Ningún papá y ninguna mamá están preparados para tener un bebé prematuro”, expresó Ovalles. Frente a esa situación, el equipo de salud busca brindar información clara sobre el estado del recién nacido, el funcionamiento de los equipos y los tratamientos necesarios.
La especialista remarcó que la evolución de estos pacientes puede cambiar rápidamente. “Siempre les decimos a los padres que tener un bebé prematuro tenemos que ir en el minuto a minuto, ni siquiera en el día a día”, sostuvo.
Por eso, uno de los objetivos fundamentales es ayudar a las familias a superar el temor que generan los respiradores, monitores e incubadoras y favorecer el vínculo con sus hijos, aun dentro de un entorno altamente tecnificado.
En el cierre de la entrevista, la jefa de Terapia Intensiva Neonatal del Hospital Rawson también hizo referencia a la necesidad de formar nuevos especialistas. “Los neonatólogos escasean”, advirtió, e invitó a los estudiantes de medicina interesados en esta área a acercarse al servicio de neonatología para conocer de cerca una profesión que combina conocimiento, compromiso y una enorme responsabilidad: cuidar la vida desde sus primeros instantes.