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Dolor y sangrado rectal: las señales que no conviene ignorar
El doctor Rubén Balmaceda, coloproctólogo, explica cuándo el dolor y sangrado rectal requieren atención y qué señales alertan hoy.
Por Brenda Uñate Hace 0 horas
El dolor y el sangrado rectal son síntomas frecuentes, pero no deberían naturalizarse ni quedar relegados por vergüenza. Aunque muchas veces tienen causas benignas y tratables, también pueden requerir una evaluación especializada.
En Salud & Bienestar, el doctor Rubén Balmaceda, coloproctólogo, explicó que uno de los principales obstáculos es asumir que todo se debe a hemorroides.
“Las hemorroides no son ni siquiera la principal causa de dolor anal”, señaló.
La fisura anal, una pequeña lesión en el canal anal, es la causa más frecuente de dolor. Suele provocar una molestia muy intensa vinculada con la evacuación, que puede prolongarse durante minutos u horas y afectar el trabajo y las actividades cotidianas. También pueden aparecer abscesos perianales y crisis hemorroidales, como las trombosis externas.
El sangrado también necesita atención
Respecto del sangrado, Balmaceda remarcó que es fundamental establecer de dónde proviene. Una sangre roja y brillante, fresca, que aparece sobre la materia fecal, en el papel higiénico o en el inodoro puede corresponder a una lesión de la región anal. Sin embargo, eso no permite descartar otras causas.
Cuando la sangre aparece mezclada con la materia fecal, es más oscura o se presenta junto con diarrea y pus, puede indicar un origen diferente dentro del aparato digestivo y requerir estudios más profundos. El especialista destacó que, aun ante un sangrado rojo, es necesario considerar otras enfermedades, incluido el cáncer colorrectal, especialmente en personas mayores de 45 años.
Si el dolor o el sangrado es intenso, persiste o se repite, la evaluación médica permite identificar la causa y elegir el tratamiento adecuado.
Una consulta para evitar más sufrimiento
La consulta con un coloproctólogo comienza con una conversación sobre los síntomas, su evolución, los antecedentes y los hábitos intestinales. Luego puede realizarse un examen de la zona.
Para quienes sienten pudor, el especialista llevó tranquilidad: cuando existe mucho dolor, la revisión puede limitarse a observar la región con una luz especial, sin introducir instrumentos. “Siempre intentamos ofrecerle al paciente el mejor tratamiento, el que tenga más porcentaje de éxito y que sea lo menos invasivo posible”, explicó.
El tratamiento depende de cada caso y puede ir desde medicamentos y cremas de uso tópico hasta procedimientos o cirugía. En patologías como la fisura, una consulta temprana puede permitir un abordaje menos complejo.
La alimentación y los hábitos también cumplen un papel central. Una dieta rica en fibras, una adecuada hidratación y el control de la constipación forman parte de las recomendaciones iniciales. También es importante revisar el tiempo que se pasa sentado en el inodoro y la forma de realizar el esfuerzo al evacuar.
El mensaje final es claro: el dolor o el sangrado rectal no deben ser motivo para postergar una consulta.
“No tienen que dejar el pudor de lado y tratar de mejorar su calidad de vida”, sostuvo Balmaceda.
Detectar la causa a tiempo puede evitar sufrimiento y permitir un tratamiento más sencillo.
Dato
El programa Salud & Bienestar se transmite por la señal de HUARPE TV en el 19.2 de TDA, además de Kick y YouTube.