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Dramático relato de una familia tras el desborde de un canal en Chimbas
Liliana Guerra y su pareja, Leonardo Marinero, viven en inmediaciones del canal Cordero, en Chimbas, y volvieron a sufrir el ingreso de agua a su vivienda. El lunes, el cauce se desbordó y durante unas tres horas el agua avanzó hasta cubrir parte de la casa.
“El canal era mi casa”, con esa frase, Liliana Guerra resumió el drama que volvió a vivir junto a su familia en Chimbas. El lunes, cerca de las 13.15, el canal Cordero comenzó a desbordarse y el agua ingresó a su vivienda, ubicada entre Villa Unión y el barrio Güemes, en inmediaciones de la Escuela Avellaneda.
“Empezó a salir de golpe el agua. Largaron el agua, pero no avisaron”, contó la mujer en diálogo con DIARIO HUARPE. Según explicó, el cauce estaba lleno de basura y cañas, lo que habría dificultado el escurrimiento.
El agua comenzó a avanzar hacia la vivienda y, en pocos minutos, la familia quedó rodeada por el desborde.
“La casa de nosotros era el canal, el canal era mi casa. Pasó todo por ahí”, relató Liliana. Después del episodio, quedaron barro y residuos dentro de la vivienda y numerosas pertenencias resultaron dañadas.
“Está todo inundado y pérdidas, muchísimas. Perdimos colchas, zapatillas, la heladera, máquinas de trabajo”, enumeró.
Entre las pérdidas que más preocupan a la familia están las herramientas de Leonardo Marinero. El hombre trabaja como jardinero y necesita esas máquinas para poder salir a trabajar.
“Soy jardinero y también perdí las máquinas, todo bajo el agua. Quedó todo mojado. Ahora no tengo con qué salir a laburar”, explicó.
La magnitud del desborde también sorprendió al propio Marinero. Acostumbrado a que el agua del canal le llegue como máximo hasta las rodillas, decidió ingresar para intentar encontrar el lugar donde se había formado la obstrucción.
“Cuando me tiré al canal para tratar de ver dónde estaba el tapón de caña y todo eso, el agua me llegaba al pecho”, contó.
Durante aproximadamente tres horas, el agua continuó avanzando. “Venía el agua y venía el agua. No se podía parar”, recordó Liliana.
La situación comenzó a controlarse después de la llegada de policías y bomberos. Según relató la mujer, los efectivos dieron aviso para que se interrumpiera el ingreso de agua.
La familia asegura que el problema no es nuevo. Liliana recordó que hace unos 15 años atravesaron una situación similar y señaló que el canal continúa acumulando basura y cañas.
“Siempre tienden a meterse porque los canales no los limpian”, sostuvo. Según explicó, aunque algunas personas retiran residuos hacia los costados, cuando vuelve a circular el agua la basura termina nuevamente dentro del cauce.
El episodio también afectó a viviendas vecinas. Marinero explicó que en uno de los sectores se acumuló una gran cantidad de cañas que habría funcionado como tapón y provocado que el agua retrocediera hacia las casas.
La familia recibió mercadería y productos de limpieza por parte del municipio, una ayuda que Liliana agradeció. Sin embargo, contó que al acudir a Hidráulica les indicaron que debían iniciar un expediente para reclamar y hasta esta jornada la familia afectada se encuentra sin respuesta alguna.
En la casa viven cinco personas y una mujer de 95 años. Liliana cuestionó que, al momento de realizar el reclamo, nadie les preguntara cómo se encontraba la familia.
Ahora, el pedido más urgente tiene nombre y apellido: las herramientas de Leonardo.
“Lo que queremos es la máquina de trabajo de él, para que él pueda salir a trabajar”, dijo Liliana. “Es lo más importante, para poder seguir, continuar la vida otra vez, de nuevo, y arrancar otra vez”, concluyó.