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El Banco Central perdió más de 1.000 millones de dólares timbeando oro
Un informe de la Auditoría General de la Nación confirmó que el BCRA perdió más de USD 1.000 millones al especular financieramente con las reservas de oro enviadas a un banco europeo en el exterior.
POR REDACCIÓN
“Error de cálculo”, así fue como se calificó el lapidario informe de la Auditoría General de la Nación (AGN), votado de manera unánime en su aprobación general.
Dicho documento confirmó que el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, generaron una pérdida de 1.023 millones de dólares tras realizar operaciones financieras especulativas con las reservas físicas de oro enviadas a Londres.
La maniobra, ejecutada en septiembre de 2025, expone una caída patrimonial sin antecedentes en los estados contables históricos de la entidad monetaria.
De acuerdo con el organismo de control presidido por Juan Manuel Olmos, la administración de Javier Milei utilizó parte de los mil lingotes trasladados al exterior como bien de respaldo para concertar operaciones de derivados liquidables en dólares.
La jugada consistió en una especulación sobre la trayectoria del precio internacional del metal precioso —enmarcada en operaciones de tipo REPO—, vendiendo el oro con el compromiso de recomprarlo a un precio preestablecido. Sin embargo, ante un incremento del precio del oro muy superior al calculado, el Central sufrió un resultado negativo neto de 960 millones de dólares, a los que se sumaron 62,8 millones en concepto de primas de opciones, totalizando una merma de USD 1.023 millones pagados de contado con divisas de la autoridad monetaria.
El informe técnico de la AGN derribó además los argumentos esgrimidos en su momento por el titular del BCRA, Santiago Bausili. Por un lado, desmintió que las operaciones ya hubieran sido auditadas previamente ante el Senado —instancia en la que, según el organismo, se retaceó información—.
Por el otro, refutó la versión oficial de que el traslado de los lingotes respondiera a una necesidad de refundición por baja calidad: de las mil piezas valuadas en unos 1.800 millones de dólares, apenas 115 pasaron por ese proceso con un perjuicio mínimo, evidenciando que el verdadero motivo del envío al Bank of England fue su utilización en transacciones de alto riesgo.
En el plano comparativo, la Auditoría detalló que, mientras el incremento del precio internacional del oro reportó una ganancia patrimonial genuina de 8 billones de pesos (explicada meramente por la cotización y que se habría obtenido de haber permanecido los lingotes en las bóvedas porteñas), la operatoria especulativa diseñada por la gestión actual arrojó un rojo de 1,5 billones de pesos equivalentes a los mil millones de dólares perdidos.
Finalmente, el organismo adelantó que profundizará la investigación a través de un segundo informe enfocado específicamente en la gestión del traslado físico de las reservas al exterior.
En tanto, la votación del documento actual dejó en evidencia disidencias parciales por parte de los auditores vinculados a La Libertad Avanza y la Unión Cívica Radical, mientras se aguarda un pronunciamiento oficial sobre el destino definitivo y la seguridad jurídica de los activos soberanos depositados en el Reino Unido.