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El FFIH acumula fondos en LECAP mientras frenan obras en el país
Un informe del CEPA, en base a datos oficiales, reveló que el Gobierno Nacional paralizó 15 de 24 obras hídricas y destinó el 85% de los fondos a letras de deuda en plena alerta por El Niño.
POR REDACCIÓN
En un escenario crítico marcado por el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que anticipa un fenómeno de El Niño fuerte y en intensificación para el último trimestre de 2026, la principal herramienta del Estado nacional para la prevención de inundaciones y saneamiento —el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (FFIH)— atraviesa una virtual parálisis.
Lejos de destinarse a mitigar el impacto de eventos climáticos extremos, los recursos del fondo se transformaron en un mecanismo de financiamiento para el Tesoro nacional.
De acuerdo con un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en base a datos oficiales del Sistema de Información de Proyectos de Inversión Pública (SIPPE), el cuadro de situación expone un freno generalizado en la infraestructura hídrica del país, con graves zonas de vulnerabilidad en el Litoral, la provincia de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Obras paralizadas y ejecución al mínimo
El FFIH fue creado mediante el Decreto 1381/01 y se financia con el 4,31% del impuesto a los combustibles. Sin embargo, el nivel de ejecución presupuestaria sufrió un derrumbe drástico durante la gestión de Javier Milei: entre 2022 y 2023 el pago de obras superaba incluso la recaudación anual (con ejecuciones del 123% y 158% gracias al uso de saldos acumulados), pero a partir de 2024 la relación se desplomó al 12%, subió al 22% en 2025 y alcanzó apenas el 39% entre enero y mayo de 2026.
En el acumulado de la actual gestión (2024 a mayo de 2026), de cada 100 pesos que ingresaron al fondo, solo 23 se transformaron efectivamente en obras.
Por otro lado, del total de 24 obras iniciadas con financiamiento del FFIH solo 15 fueron canceladas o suspendidas (13 con convenios rescindidos y 2 neutralizadas), lo que abarca contratos por $144.818 millones (el 39,7% del monto total de la cartera). Otras 8 obras continúan en ejecución, aunque con niveles de avance sumamente bajos: ninguna supera el 36%. Y solo hay una que figura como completada (sumideros y conductos en Exaltación de la Cruz, por $423 millones).
Paradójicamente, algunas de las intervenciones más avanzadas sufrieron interrupciones drásticas: el Acueducto San Javier-Tostado (en Santa Fe) quedó neutralizado con el 90% de ejecución; los desagües del barrio Los Ceibos (La Matanza) se rescindieron con el 64%; y los de la Av. Libertad (Marcos Paz) se frenaron con el 40%.
En tanto, los tres subtramos de la ampliación del Río Salado —que concentran el 45% del monto de toda la cartera— registran avances de apenas 0%, 6,7% y 18,8%.
¿Dónde está la plata? El negocio financiero con Letras del Tesoro
Ante la consulta de por qué los recursos no se traducen en infraestructura, el informe del CEPA detalló que al 1 de junio de 2026 el Fondo acumulaba $339.993 millones de disponibilidad, de los cuales el 85,5% ($290.676 millones) estaba colocado en Letras del Tesoro Nacional capitalizables (LECAP), además de $49.069 millones en cuentas a la vista y $247 millones en plazos fijos.
La dimensión de esta ingeniería financiera queda expuesta en el flujo de caja: entre enero y mayo de 2026, los intereses cobrados por las LECAP ($59.747 millones) fueron prácticamente iguales a lo que se pagó por obras en todo ese periodo ($61.082 millones).
El FFIH, concebido legalmente para prevenir catástrofes hídricas, opera en los hechos como una ventanilla de financiamiento de la deuda del Estado, desvirtuando su normativa original.
Las seis zonas de máxima exposición frente a El Niño
El pronóstico del SMN para el trimestre octubre-diciembre de 2026 advierte precipitaciones superiores a lo normal en el Litoral, el oeste de Santa Fe y el oeste y centro-este de la provincia de Buenos Aires.
En territorio bonaerense, la Autoridad del Agua advirtió que los suelos ya se encontraban "completamente saturados" (con una humedad superior al 45%) y 58 de los 92 municipios de la Mesa de Riesgo Hídrico superaron sus promedios de lluvias acumuladas.
Ante este panorama, el CEPA identificó seis puntos críticos de alta exposición donde las respuestas estatales brillan por su ausencia:
Santa Fe (Capital y Bajos Submeridionales): El acueducto San Javier-Tostado está frenado al 90% mientras la crecida del Paraná golpea la capital, y las dos obras previstas en los Bajos Submeridionales fueron rescindidas.
Entre Ríos (Costa del Uruguay): Con el río Uruguay en nivel de alerta en Colón (7,27 metros, frente a una marca de evacuación de 7,90 m), la obra de entubamiento de la Cuenca Salta fue rescindida con apenas un 4,7% de avance.
Cuenca del Río Salado (Buenos Aires): Una llanura históricamente propensa a anegamientos prolongados cuyos subtramos críticos apenas avanzan entre el 0% y el 18,8%.
Conurbano Bonaerense: Las tormentas intensas amenazan zonas urbanas vulnerables donde 7 de las 8 obras pluviales se encuentran paralizadas (afectando a partidos como General Rodríguez, Marcos Paz, La Matanza, Florencio Varela y Esteban Echeverría).
Chaco y Santiago del Estero: Obras clave como el acueducto del Canal Río Muerto o los Canales del Sudeste figuran con convenios rescindidos.
Sistemas de Alerta Temprana: Los soportes de medición y prevención operan con demoras alarmantes, registrando un 32% de avance en el Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (SINARAME) y un magro 11% en la Red Nacional de Estaciones Meteorológicas.
Créditos internacionales caídos
La falta de ejecución no se limita a los recursos internos del fondo fiduciario. El informe detalla que el Contrato de Préstamo BIRF N.º 9516-AR con el Banco Mundial, aprobado el 9 de agosto de 2023 por USD 200 millones para financiar infraestructura resiliente contra inundaciones urbanas, registra un 0% de ejecución tras más de tres años.
Mientras el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, había reclamado en su momento la transferencia de esos fondos a la Provincia, la administración central optó por otro rumbo. En octubre de 2026 se conoció que el ministro de Economía, Luis Caputo, negocia la reorientación de líneas del Banco Mundial para destinar hasta USD 4.000 millones a minería, energía y minerales críticos, además de movilizar USD 10.000 millones junto a la IFC para el RIGI, dejando formalmente sin efecto el financiamiento multilateral para prevenir catástrofes urbanas.
A esto se suma el bloqueo de avales para créditos internacionales que denuncia la provincia de Buenos Aires, donde la Nación mantiene frenados USD 620 millones para obras críticas —como el túnel aliviador San Francisco-Las Piedras (USD 350M) y la planta cloacal de la Región Capital (USD 270M)—, a pesar de haber aprobado 18 créditos por USD 1.973 millones para otras diez provincias.
Con los recursos volcados a títulos de deuda, los créditos internacionales reorientados hacia sectores extractivos y las obras de mitigación desfinanciadas, el país se encamina a enfrentar los embates climáticos de El Niño en absoluta vulnerabilidad estructural.