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El gigante chino CATL apunta a la minería argentina
El mayor fabricante de baterías del mundo abrió oficina en el país y busca ser proveedor de la minería. Planea asociarse a la CAEM y ofrecer energía para zonas remotas.
POR REDACCIÓN
El gigante chino CATL, el mayor fabricante mundial de baterías, desembarcó en el mercado argentino con la apertura de una oficina propia. Su estrategia no apunta solo a los vehículos eléctricos, sino que pone la mira en un sector clave para San Juan: la demanda de energía de la minería, las industrias y los centros de datos. El primer paso de la compañía es el suministro de equipos para almacenar electricidad, un mercado en el que ya participa con dos proyectos en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La estrategia fue presentada por Ray See, presidente ejecutivo de CATL para las Américas; Lucas Ponce, el argentino a cargo de la oficina local, y Harry Lau, gerente general para América Latina. "Por ahora, avanzamos proyecto por proyecto", explicó See sobre la estrategia local, en una nota de La Nación, destacando un modelo que busca compartir conocimientos con socios del mercado local. Para la operación argentina, el ejecutivo señaló los cuellos de botella en transmisión y distribución eléctrica como un desafío a resolver.
El foco en la minería y los data centers
Más allá de los proyectos iniciales en Buenos Aires, la compañía identificó dos segmentos clave para su expansión en el país. "Estamos mirando muy fuerte a los data centers y la minería, con productos específicos para este segmento que viene para los próximos años", dijo Ponce. Según explicó, esas actividades requieren soluciones capaces de entregar energía durante períodos más largos, algo que sus sistemas pueden resolver.
El interés de CATL por el sector minero no es solo discursivo. La firma prevé asociarse el año próximo a la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) como proveedor. Esto le permitiría ofrecer sus equipos de almacenamiento a las operadoras que trabajan en la alta cordillera, donde la logística y el acceso a la red eléctrica son un desafío constante.
Qué son los sistemas BESS y las baterías de sodio
El foco inmediato de la empresa son los sistemas de almacenamiento de energía con baterías, conocidos como BESS por sus siglas en inglés. Estos equipos permiten guardar electricidad para utilizarla cuando se necesita, por ejemplo, en los picos de consumo del verano o el invierno, para aliviar la exigencia sobre la red y reducir el riesgo de cortes. Las baterías también pueden complementar parques solares y eólicos, cuya generación depende de las condiciones climáticas.
Entre las tecnologías que ofrece CATL aparecen las baterías de sodio, que permiten reducir la dependencia del litio. Según la empresa, su desempeño a bajas temperaturas y sus características de seguridad pueden resultar útiles para abastecer operaciones remotas, integrar energía solar en el norte o complementar parques eólicos en la Patagonia. Estas características las vuelven especialmente atractivas para los proyectos mineros que operan a más de 4.000 metros de altura.
Los proyectos ya en marcha
En el país, CATL suministra tecnología para los proyectos Nuevo Puerto y Central Costanera, adjudicados a Central Puerto en el programa AlmaGBA, por una potencia conjunta de 205 megavatios (MW). El primero, de 150 MW, tiene un contrato de abastecimiento por 15 años con Edenor y registra un avance cercano al 80%, con inicio de operación comercial previsto para mediados de diciembre. El segundo, de 55 MW, prestará servicio a Edesur.
La empresa también trabaja con Edison, Newsan y Rowing y busca participar en los proyectos de AlmaSADI, que extenderá la puesta de baterías en otros nodos críticos del país. Ponce precisó que mantuvieron conversaciones con las 35 empresas participantes de esa licitación para que todas contaran con una propuesta de CATL al evaluar sus inversiones.
Fundada en 2011, CATL se convirtió en 2017 en el mayor proveedor mundial de celdas para vehículos eléctricos y desde 2021 lidera los envíos de baterías para almacenamiento de energía. Cotiza en Shenzhen y Hong Kong y en 2025 registró ingresos por 423.700 millones de yuanes (alrededor de 61.410 millones de dólares). Sus baterías equipan casi 30 millones de vehículos. Con su desembarco en Argentina, la firma busca replicar en la minería local el mismo modelo de asociación que ya utiliza en Brasil y otros mercados de la región.