Economía > Escenario crítico
Los cierres de sucursales de Cabral y Vea empujan a más trabajadores a la calle
La secretaria general del SEC, Mirna Moral analizó el cierre de Cabral, la caída de ventas y la brecha salarial que deja a gran parte de los trabajadores del comercio bajo la línea de pobreza.
Por Raúl Caliva Hace 0 horas
El sector comercial de la provincia atraviesa un escenario crítico marcado por el cierre de locales emblemáticos, despidos y una progresiva pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores. No solo la crisis económica golpea a los minoristas y pequeños comercios, también afecta a los más grandes y consolidados.
La secretaria gremial del Sindicato Empleados de Comercio (SEC) de San Juan, Mirna Moral, reveló que en lo que va del año 2026 la provincia acumula cerca de 150 cesantías entre despidos directos y cierres de grandes sucursales.
La situación más reciente y alarmante la protagoniza la firma Cabral, que cerró las puertas de su sucursal en Capital (por Nuche antes de Urquiza) dejando a 18 trabajadores en la calle.
Según detalló Moral a DIARIO HUARPE, la empresa no notificó invocando causales legales formales en sus telegramas, aunque verbalmente argumentó una crisis económica amparada en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo para intentar abonar solo el 50% de las indemnizaciones.
En consecuencia, fueron 18 trabajadores que se han quedado sin empleo, entre personal de maestranza, cajeros y repositores. Todos ellos tenían una antigüedad aproximada de 4 años. "Lamentablemente, la empresa no reubicó a ninguno en otras sucursales; todos fueron despedidos y no les pagaron las indemnizaciones como correspondía", denunció la representante gremial.
Entre los principales argumentos que la empresa venía sosteniendo ante los incumplimientos, fueron "los números no les venían dando y decidieron cerrar la sucursal. Es una empresa que administrativamente y contablemente no venía llevando las cosas como correspondía: debían aguinaldos, tenían retrasos en los sueldos y la AFIP/ARCA les había embargado las cuentas por no depositar los aportes y contribuciones retenidos a los empleados", aseveró.
Al conflicto del mayorista Cabral, se suma a una seguidilla de cierres y reducciones en otras firmas reconocidas. Otro caso resonante fue el de la cadena de supermercados Vea (de Cencosud), que también dejó 12 despidos sin posibilidad de reubicación.
Otros cierres intempestivos se sufrieron en las conocidas casas Nico Calzados y Huma, donde se registraron cierres de sucursales en el microcentro (por calle Laprida), aunque en ambos casos, dichas empresas reubicaron a su personal en otros locales.
En síntesis general, Moral apuntó que, 2024 estuvo marcado por despidos directos, 2025 se caracterizó por una mayoría de acuerdos de retiros voluntarios y ahora en 2026 ambas modalidades de desvinculación patronal, vienen parejas.
"En nuestro registro llevamos acumulados alrededor de 70 despidos y 50 acuerdos de retiro voluntario. A eso debemos sumarle los puestos que se pierden en los supermercados, como los 18 de Cabral y los 12 de Vea, alcanzando un total de 150 personas afectadas entre despidos y retiros. Esto abarca a todos los rubros: librerías, supermercados, venta de calzado, indumentaria y marroquinería. El impacto más fuerte se siente en el sector de alimentos y supermercados, porque la crisis es tan grande que la gente ya no compra igual y se organiza de otra manera para sobrevivir", manifestó.
Trabajadores registrados con salarios de pobreza
Al analizar la situación socioeconómica, Moral trazó una radiografía cruda sobre los ingresos del sector frente al costo de vida. Con un salario medio comercial situado en torno a $1.300.000, los empleados han quedado rezagados frente a los límites estadísticos de pobreza.
"Si se dice que para no ser pobre se necesitan $1.700.000 y para que una familia funcione se precisan $2.400.000, ¿Qué quiere decir? Que los trabajadores de comercio somos pobres. Estábamos acostumbrados a vivir en una clase media donde la plata no sobraba pero alcanzaba; ahora ni siquiera alcanza para sobrevivir", sentenció Moral.
"Si los trabajadores de comercio —que históricamente pertenecimos a una clase media que se defendía— somos considerados pobres hoy en día, imagínate los otros convenios colectivos de otros sectores que están aún más abajo. Todo esto repercute en que las ventas minoristas disminuyan de forma permanente", analizó.