Miércoles 08 de Abril
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Economía > Preocupación

El sector indumentaria de San Juan denuncia competencia desleal

Desde la Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan piden reglas parejas para todos ante la caída de las ventas y el aumento de los costos.

Por Maximiliano Maldonado
Hace 2 horas

El microcentro sanjuanino, ese histórico pulmón económico de la provincia, presenta un panorama crítico. A la ya conocida crisis de consumo, se le sumó un frente que los comerciantes locales califican de "devastador": la proliferación de locales y ferias que operan bajo una presunta informalidad total, ofreciendo prendas importadas a precios con los que el negocio tradicional, asfixiado por impuestos y alquileres, no puede competir.

En diálogo con DIARIO HUARPE, Marcelo Quiroga, titular de la Cámara de Comerciantes Unidos, fue tajante al describir un panorama que ya había sido advertido. "Nosotros ya veníamos alertando sobre esta modalidad cuando en Mendoza desembarcó el tema de la ropa por fardo. Estamos a pocos kilómetros y sabíamos que tarde o temprano iba a cruzar la frontera provincial", explicó el dirigente.

El fenómeno de la "ropa por fardo" y las ferias departamentales

La economía familiar, golpeada por la inflación, empuja a los sanjuaninos a buscar opciones extremas de ahorro. Esto generó un terreno fértil para el ingreso de grandes fardos de indumentaria, muchas veces de origen extranjero, que se liquidan en ferias itinerantes.

"Teníamos novedades de que iba a haber una feria importante de ropa barata en la plaza de Chimbas, y también manejamos información sobre la modalidad en otros sectores", señaló Quiroga. Para la Cámara, el problema no es la oferta económica en sí, sino las condiciones en las que se da. "Si es un comercio formalizado, que factura y tiene los mismos controles que un local instalado, no podemos ir en contra. Pero el problema es que aquí no hay reglas claras".

Denuncia en la Ciudad: locales no emiten tickets

Lo que más indignación genera en el sector de indumentaria es que la irregularidad no solo se ve en las periferias o en ferias eventuales, sino en pleno microcentro capitalino. Quiroga denunció que existen entre 8 y 10 locales, principalmente de origen boliviano, que operan con una lógica de evasión que "mina" al comerciante local.

"Hemos realizado relevamientos en compras y no te dan ni un ticket. No facturan nada con tarjeta de crédito porque evaden los controles básicos. Mientras el comerciante sanjuanino recibe todos los días la visita del sindicato, de los agentes de trabajo, de la AFIP y de la Municipalidad, estos locales venden jeans mucho más baratos porque no tributan ni están formalizados", sentenció.

Números que asustan: caída del consumo y cierre de locales

La estadística respalda la preocupación. Según el último relevamiento de la Cámara, el mes de marzo cerró con una caída del 5% en el consumo respecto al mismo mes del año anterior. Este descenso no es aislado, sino que forma parte de una meseta que mantiene la actividad "planchada" mientras los costos operativos siguen subiendo por el ascensor.

En cuanto a la estructura comercial, el microcentro mantiene una ocupación del 90%, pero esto se debe a la alta demanda de la zona. Sin embargo, en zona de calle Mendoza, Mitre y aledañas, la realidad es otra: "Ya se registra un 20% de locales de indumentaria que cerraron o se mudaron a zonas más baratas, como Rawson, buscando sobrevivir", detalló Quiroga. Incluso grandes mayoristas que intentaron competir con supermercados bajo la modalidad "express" tuvieron que bajar sus persianas.

El drama de los alquileres y el "día a día"

Para el comerciante sanjuanino, el alquiler es hoy una "espada de Damocles". Al ser contratos entre privados, los propietarios fijan valores que muchas veces superan la inflación. "Cobran lo que quieren. Los servicios suben, los sueldos suben, pero el consumo no acompaña. Hoy el comerciante no puede proyectar, no puede estoquearse como hacía antes. Vive el día a día: vende hoy para poder reponer mañana", graficó el titular de Comerciantes Unidos.

La exigencia: formalización o clausura

Desde la Cámara insisten en que la solución no es prohibir la venta, sino nivelar la cancha. Recordaron el caso del Parque de Mayo, donde tras un reclamo vecinal y comercial, se logró que los vendedores ambulantes fueran trasladados a sectores específicos donde deben tributar.

"Lo mismo exigimos para la Plaza Laprida y para los locales del centro. Queremos una sana competencia. Si un jean vale la mitad en un local vecino, que sea por una estrategia comercial y no porque ese negocio no paga impuestos ni tiene a su gente en blanco. Reglas parejas para todos es lo único que pedimos para no terminar de hundir al comercio que genera empleo genuino en la provincia", concluyó Quiroga.

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