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Eco Huarpe > Gestión hídrica

El temporal en cordillera sigue demorando la medición de nieve y el escurrimiento

El director de Hidráulica, José María Ginestar, afirmó que las extremas condiciones climáticas impiden medir la nieve y demora el escurrimiento en los ríos sanjuaninos.

Hace 0 horas
Las temperaturas atípicas en alta montaña están alterando la logística de medición de nieve y ralentizando el escurrimiento.

El escenario hídrico en la provincia de San Juan presenta una paradoja sin precedentes en la temporada actual. Aunque la alta cordillera exhibe un manto de nieve acumulada de proporciones inusuales, los volúmenes de agua que efectivamente circulan por el río San Juan continúan en niveles significativamente bajos. Esta brecha entre la abundancia observable en las alturas y la oferta líquida en los valles configura un fenómeno muy extraño para la administración provincial del recurso.

En este contexto, el director del Departamento de Hidráulica de San Juan, José María Ginestar, confirmó que debido a las extremas condiciones climáticas en la alta montaña todavía no han podido llevar a cabo las mediciones de nieve ni realizar los vuelos de cateo. En consecuencia, el organismo técnico se ve impedido de evaluar con precisión las reservas hídricas reales que estarán disponibles para el próximo pronóstico y ciclo oficial.

Mediciones de nieve congeladas por el clima

De acuerdo con lo expresado por Ginestar, la gran cantidad de nieve acumulada alteró por completo la planificación logística de las comisiones técnicas. 

“Hemos tenido que cambiar la logística completamente. Mis técnicos estaban preparados para llegar a una balanza que tenía 30 centímetros de nieve y con suerte hoy tiene 3 metros”, relató el titular de Hidráulica.

Esta complicación técnica retrasa la elaboración del pronóstico hídrico oficial, mientras el área debe administrar un recurso que aún no ha llegado a los cauces a partir del deshielo.

El enigma de los ríos y el lento escurrimiento

Además de las demoras en los cateos, el funcionario brindó precisiones fundamentales sobre el comportamiento actual del escurrimiento en los ríos sanjuaninos. Las bajas temperaturas en la alta cordillera actúan como un freno que retarda la fusión de la nieve, impidiendo que el agua descienda al ritmo necesario.

“Realmente es un año muy extraño: hay mucha nieve, pero evidentemente es un año frío”, remarcó Ginestar.

El funcionario explicó que, mientras las estimaciones basadas en la nieve acumulada proyectaban que el río San Juan podría aportar cerca de 100 metros cúbicos por segundo, los caudales presentes registran valores tres veces por debajo del promedio previsto a priori. "Sin un incremento térmico en la cordillera, el aporte a los cauces continuará demorándose", expresó.

Complicaciones por precipitaciones estivales

Otro de los puntos medulares abordados por Ginestar refirió al comportamiento de las precipitaciones que se avecinan asociadas al fenómeno de El Niño. A diferencia de lo que podría suponerse, las lluvias estivales no representan una buena noticia para la administración hídrica de la provincia.

“El aporte de las lluvias en San Juan por las condiciones que tenemos solo hace daño”, aseveró.

El titular de Hidráulica detalló que la infraestructura local está diseñada para aprovechar el escurrimiento de la nieve cordillerana y no para captar tormentas en el llano.

“Las lluvias no generan gran recarga de acuíferos, no ayudan en términos de riego al sistema y no hay manera de aprovecharlas para poder incorporarlas al sistema de riego. Y encima nos complica la operación en los embalses”, concluyó Ginestar.

De esta manera, la provincia enfrenta el desafío de administrar el sistema con el recurso disponible, a la espera de que el aumento de temperatura en alta montaña permita liberar las reservas acumuladas en la cordillera.

 

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