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El tifón Bavi deja evacuados y caos en Japón, Taiwán y China
El potente tifón Bavi azotó el sur de Japón con vientos de hasta 198 km/h y avanzó hacia Taiwán y la costa este de China.
POR REDACCIÓN
El tifón Bavi comenzó a impactar este sábado el este de Asia con fuertes lluvias, vientos de gran intensidad y un amplio despliegue de medidas preventivas en Japón, Taiwán y China. Las autoridades de los tres países activaron alertas meteorológicas, ordenaron evacuaciones masivas y suspendieron cientos de vuelos ante el avance del fenómeno, que amenaza con provocar inundaciones y deslizamientos de tierra.
Las primeras consecuencias se registraron en la cadena de islas Sakishima, al sur de Japón, donde el tifón golpeó con especial fuerza la isla de Ishigaki, en la prefectura de Okinawa. Allí, los fuertes vientos levantaron escombros en calles prácticamente desiertas, mientras las embarcaciones permanecían amarradas soportando el fuerte oleaje generado por la tormenta.
De acuerdo con los servicios meteorológicos, Bavi presentaba vientos sostenidos de hasta 144 kilómetros por hora cerca de su centro y ráfagas que alcanzaban los 198 km/h. Como consecuencia, fueron suspendidos todos los vuelos y servicios de ferry en Ishigaki, uno de los principales destinos turísticos de la región. En total, se cancelaron 345 vuelos y más de 24.000 hogares quedaron sin suministro eléctrico en Okinawa.
En Taiwán, el Gobierno ordenó la evacuación de más de 14.000 personas, principalmente de zonas montañosas del norte y el este de la isla, debido al riesgo de intensas precipitaciones. Aunque las previsiones indican que el tifón no tocará tierra taiwanesa, las autoridades advirtieron que algunas regiones podrían recibir hasta un metro de lluvia.
La emergencia obligó además a cancelar 920 vuelos internacionales y la totalidad de los 280 vuelos nacionales previstos para este sábado. Casi todas las ciudades y condados declararon feriado por tifón, con suspensión de clases y actividades en oficinas públicas, mientras que el tren de alta velocidad mantuvo un servicio reducido.
En la capital, Taipéi, las lluvias y el viento marcaron la jornada, aunque algunos habitantes permanecieron en las calles. En sectores como Beitou, las ráfagas de alrededor de 100 kilómetros por hora provocaron la caída de árboles y el aumento del caudal de ríos y arroyos.
El fenómeno continúa su desplazamiento hacia la costa oriental de China y mantiene en alerta a millones de personas. El Centro Meteorológico Nacional confirmó que Bavi recuperó la categoría de tifón fuerte y avanza hacia el noroeste a una velocidad de entre 30 y 35 kilómetros por hora.
Las proyecciones oficiales indican que tocará tierra durante el domingo entre las ciudades de Taizhou, en la provincia de Zhejiang, y Fuding, en Fujian, antes de internarse en territorio chino y perder intensidad de manera gradual.
Las autoridades chinas mantienen vigente la alerta naranja por tifón y una alerta roja por riesgo geológico en distintas zonas del este del país. Los pronósticos anticipan precipitaciones acumuladas de entre 250 y 800 milímetros en algunos sectores, por lo que se recomendó evacuar a quienes residen cerca de montañas, barrancos, acantilados y cursos de agua.
En la provincia de Zhejiang fueron cancelados 198 vuelos en el aeropuerto de Hangzhou, mientras que los aeropuertos internacionales de Pudong y Hongqiao, en Shanghái, suspendieron otros 387 servicios. Además, más de 11.000 habitantes de la localidad costera de Xiaguan fueron evacuados preventivamente.
La llegada de Bavi se produce pocos días después de una serie de desastres naturales que afectaron distintas regiones de China. Durante la última semana, el tifón Maysak dejó al menos 39 muertos en Guangxi, un deslizamiento de tierra causó 21 víctimas fatales en Gansu y tormentas acompañadas por tornados provocaron otras 11 muertes en la provincia de Hubei, agravando un escenario de emergencia climática que mantiene en máxima alerta a las autoridades del país.