El episodio, mantenido en secreto inicialmente, genera un fuerte roce diplomático para el gobierno de Javier Milei en medio de su alineación con Donald Trump y la ofensiva estadounidense para contener la influencia china en la región.
El presidente Javier Milei reafirmó su alineamiento geopolítico con Donald Trump y su respaldo a la acción sobre el petróleo y Maduro, pero aseguró que no romperá los lazos comerciales de Argentina con China.