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El Vaticano declaró culpable por abusos al sacerdote argentino Carlos Buela
Los tribunales eclesiásticos determinaron su responsabilidad por hechos cometidos con violencia contra varias personas.
POR REDACCIÓN
El Vaticano confirmó de manera definitiva la culpabilidad del sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), por abusos sexuales y hechos cometidos con violencia contra varias personas. El religioso murió en 2023, pero su caso continuó siendo analizado por los tribunales de la Iglesia.
Tanto el Tribunal Penal Especial de primera instancia como el Tribunal de Apelación alcanzaron la denominada “certeza moral” sobre la responsabilidad de Buela por la comisión de un delito contra el sexto mandamiento, perpetrado con violencia contra varias personas, de acuerdo con el canon 1395 § 2 del Código de Derecho Canónico.
La resolución fue comunicada a los superiores del Instituto del Verbo Encarnado y de las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará durante una reunión realizada en Roma el pasado 14 de septiembre. Del encuentro participaron también autoridades del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.
Buela había fundado el Instituto del Verbo Encarnado en 1984 en San Rafael, Mendoza, y posteriormente impulsó su rama femenina. Con el paso de los años comenzaron a surgir acusaciones en su contra y fue apartado en 2010, luego de denuncias formuladas por cerca de una veintena de seminaristas.
El sacerdote falleció el 23 de abril de 2023 en Génova, Italia. Para entonces se encontraba apartado de sus funciones y residía en un monasterio como consecuencia de las medidas adoptadas por las autoridades eclesiásticas.
La decisión de los tribunales
Según informó Vatican News, la Justicia eclesiástica estableció definitivamente la culpabilidad del fundador del IVE por múltiples hechos comprendidos dentro del canon que regula los delitos contra la moral sexual.
La Santa Sede explicó que la difusión de las conclusiones busca contribuir al “restablecimiento de la verdad” y constituir un acto de justicia para las personas afectadas por el comportamiento del sacerdote.
Además, el Vaticano señaló que la resolución forma parte del proceso de revisión y renovación de las congregaciones fundadas por Buela, con el objetivo de diferenciar el carisma de las instituciones de las conductas personales de quien fue su fundador.