Jueves 04 de Junio
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Política > Conectividad aérea

En tres meses, Flybondi canceló casi uno de cada dos vuelos de salida en San Juan

Entre marzo y mayo, la aerolínea canceló 24 de los 53 vuelos programados desde San Juan. Además, la mayoría de los que operaron registró demoras.

La situación general de la lowcost genera preocupación en San Juan. (Foto: gentileza).

Casi uno de cada dos vuelos que Flybondi tenía programados para despegar desde San Juan durante marzo, abril y mayo fue cancelado. La compañía suspendió 24 de las 53 operaciones previstas, una tasa de cancelación del 45,3% que refleja el impacto local de la crisis operativa que atraviesa la aerolínea low cost.

Los números surgen de un relevamiento realizado sobre los registros de vuelos de la empresa, a través de Aeropuertos Argentina, entre el 1 de marzo y el 31 de mayo de 2026. El análisis muestra que las mayores complicaciones no estuvieron en los vuelos que llegaban a la provincia, sino en aquellos que debían partir desde el aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento.

Los datos sanjuaninos aparecen en medio de un delicado contexto nacional para Flybondi. En las últimas semanas, la compañía quedó en el centro de la escena por cancelaciones y reprogramaciones en distintos puntos del país. Incluso trascendió que llegó a operar con apenas dos aeronaves activas mientras afrontaba dificultades vinculadas a mantenimiento, disponibilidad de flota y programación de servicios.

De San Juan no despega

Durante marzo, abril y mayo se programaron 105 vuelos vinculados a San Juan, entre llegadas y salidas. De ese total, 34 fueron cancelados, lo que representa una tasa general de cancelación del 32,4%.

Sin embargo, al analizar los datos en detalle surge una diferencia marcada. De los 53 vuelos programados para despegar desde San Juan, 24 fueron cancelados. En cambio, de los 52 vuelos que debían arribar a la provincia, 10 fueron suspendidos.

Esto significa que siete de cada diez cancelaciones registradas durante el período afectaron a pasajeros que tenían previsto iniciar su viaje en San Juan.

En términos porcentuales, la tasa de cancelación de los vuelos de salida alcanzó el 45,3%, mientras que en los vuelos de llegada fue del 19,2%.

La diferencia es significativa porque muestra que el principal impacto operativo de la crisis se concentró en los servicios que debían regresar hacia Buenos Aires.

Un problema sostenido

Las cancelaciones tampoco estuvieron concentradas en una fecha puntual. Durante marzo se registraron 14 vuelos cancelados vinculados a San Juan. Nueve correspondieron a servicios de salida y cinco a vuelos de llegada. En abril hubo 12 cancelaciones: ocho de salida y cuatro de llegada. Mayo mostró una leve mejora, aunque los números continuaron siendo elevados. Durante ese mes se contabilizaron ocho vuelos cancelados, siete de ellos correspondientes a operaciones que debían despegar desde la provincia.

La continuidad de los inconvenientes durante los tres meses evidencia que no se trató de una contingencia aislada sino de un problema sostenido en el tiempo.

Incluso hubo períodos especialmente complejos. Entre marzo y mayo se registraron varias secuencias de cancelaciones consecutivas de vuelos de salida, afectando la regularidad de la operación en la provincia.

Las demoras, una constante

A las cancelaciones se sumó otro dato que refleja las dificultades operativas de la compañía. La gran mayoría de los vuelos que lograron operar registró demoras respecto de su horario programado. Los retrasos fueron desde pocos minutos hasta más de tres horas y media.

Entre los casos más notorios aparecen vuelos que despegaron con 3 horas y 43 minutos de demora, otros con 3 horas y 30 minutos y varios que superaron ampliamente las dos horas de retraso.

Si bien hubo algunas excepciones puntuales que partieron en horario o incluso algunos minutos antes, el comportamiento general de la operación estuvo marcado por los retrasos.

El impacto para los pasajeros

Las estadísticas muestran que durante marzo, abril y mayo viajar con Flybondi desde San Juan implicó enfrentar un escenario de fuerte incertidumbre. Casi la mitad de los vuelos de salida fue cancelada y muchos de los que lograron operar acumularon demoras de distinta magnitud.

El dato más contundente surge justamente de las partidas: mientras aproximadamente uno de cada cinco vuelos que llegaban a San Juan fue cancelado, en los vuelos de salida la proporción escaló a casi uno de cada dos.

Los números reflejan el impacto concreto que tuvo en la provincia la crisis operativa que atraviesa la empresa y explican buena parte de los reclamos que durante los últimos meses realizaron pasajeros afectados por cancelaciones, reprogramaciones y demoras en distintos aeropuertos del país.

La estadística deja además una conclusión clara: el principal problema para los usuarios sanjuaninos no estuvo en llegar a la provincia, sino en poder salir de ella.

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