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Granja Tres Arroyos cerró otra planta en medio de una fuerte crisis
La empresa paralizó “hasta nuevo aviso” su planta de Capitán Sarmiento. Retiraron maquinaria y los trabajadores temen que el cierre sea definitivo.
POR REDACCIÓN
Granja Tres Arroyos, una de las principales empresas avícolas de Argentina, paralizó sin aviso previo las operaciones de su planta de Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires. La decisión comenzó a regir este lunes 31 de agosto y generó preocupación entre los trabajadores, especialmente después de que se retirara maquinaria del establecimiento y miembros del directorio sacaran sus pertenencias de las oficinas.
La empresa comunicó internamente que las actividades quedaban suspendidas “hasta nuevo aviso” y pidió al personal que no se presentara a trabajar, salvo que fuera convocado expresamente por algún encargado o supervisor.
Según la comunicación, la medida responde a la falta de suministro eléctrico y a problemas operativos y productivos vinculados con circunstancias de fuerza mayor.
Sin embargo, la incertidumbre aumentó después de conocerse que la maquinaria concesionada, es decir, equipos pertenecientes a empresas externas, fue retirada del establecimiento. Entre los elementos que ya no se encontrarían en la planta figuran zorras y equipos utilizados para el armado de cajas.
Además, fuentes vinculadas a la compañía indicaron que miembros del directorio habrían retirado pertenencias de sus oficinas y depósitos. Frente a este escenario, los trabajadores temen que la paralización se convierta en definitiva y también existe preocupación por el eventual pago de indemnizaciones.
Una crisis que golpea a varias plantas
La situación de Capitán Sarmiento se suma a una serie de conflictos que Granja Tres Arroyos atraviesa desde hace meses. La compañía cerró su planta de Tristán Suárez, donde hubo unas 200 desvinculaciones, y también anunció el cierre definitivo de Becar, en Concepción del Uruguay.
Durante julio, la planta Avex de Río Cuarto frenó sus operaciones inicialmente por dos semanas, pero la paralización terminó extendiéndose. En agosto, además, la planta Pinazo, en Pilar, suspendió a todo su personal, mientras otras instalaciones también registraron reducciones de actividad y conflictos salariales.
A mediados de este mes, la empresa también desvinculó a 250 trabajadores de su planta industrial de Concepción del Uruguay. Desde el sector gremial denunciaron, además, atrasos de más de cinco quincenas en el pago de salarios.
El complejo panorama laboral se desarrolla mientras Granja Tres Arroyos negocia con sus acreedores la reestructuración de una deuda de USD 350,9 millones. El esquema contempla quitas de hasta el 75%, plazos de hasta siete años y la venta de activos considerados no estratégicos.