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Eco Huarpe > Avance clave

INTA San Juan: el nuevo mapa de cultivos llega a su etapa final

El INTA busca precisar la superficie cultivada, cuantificar tierras perdidas frente al avance urbano y optimizar la distribución de agua por canales.

Hace 2 horas
El mapa de cultivos del Valle de Tulum se posiciona como la herramienta base para defender la superficie cultivada y garantizar la sostenibilidad del riego en San Juan.

La actualización del mapa de cultivos del Valle de Tulum, un proyecto estratégico para la gestión de los recursos naturales en San Juan, ya presenta un nivel de avance del 80%. En un diálogo con DIARIO HUARPE, Mónica Ruiz, titular del INTA San Juan, brindó detalles sobre esta herramienta técnica que no solo permitirá conocer la radiografía productiva actual de la región, sino que será fundamental para modernizar la administración hídrica en un contexto de escasez. El trabajo actual se basa en un primer mapa desarrollado en 2022 para el Ministerio de Obras, pero esta nueva versión promete un nivel de precisión muy superior para la toma de decisiones.

Detalle departamental y precisión técnica

A diferencia de relevamientos anteriores, la actualización en curso se caracteriza por su enfoque territorial segmentado por departamento. Según explicó Ruiz, este desglose permite observar con mayor nitidez la diversidad de cultivos y, especialmente, realizar un seguimiento más exhaustivo de los cultivos anuales, cuya variabilidad es más difícil de capturar en censos de larga duración. La funcionaria destacó que el objetivo es lograr una zonificación clara que identifique qué se está produciendo y dónde, lo cual es el primer paso indispensable para cualquier plan de desarrollo regional.

Este nivel de detalle es crucial para entender la dinámica de un valle donde algunos departamentos mantienen una producción monocultural predominante, mientras que otros han diversificado su matriz de manera notable.

"Ese mapa permitirá ver si se puede hacer, según los canales de distribución, alguna distribución temporal", señaló Ruiz, marcando el camino hacia una gestión más inteligente del riego.

Hacia una distribución de agua por demanda real

Uno de los mayores beneficios que aportará el mapa finalizado es la posibilidad de optimizar la entrega de agua a través de la red de canales. Actualmente, el proyecto se encuentra completando el 20% restante, que corresponde principalmente a la parte del cálculo hídrico detallado. Una vez integrados estos datos, se podrá conocer con exactitud el consumo de los cultivos según las distintas estaciones del año.

La meta final es transitar hacia un modelo donde la distribución del recurso no sea uniforme ni lineal para todos los regantes por igual, sino que responda a la necesidad biológica real del cultivo en cada mes. Ruiz explicó que, aunque lograr una distribución diferenciada por canal, por departamento o incluso por ramos más pequeños implica un estudio y pensamiento posterior muy complejo, el mapa constituye el cimiento técnico necesario para que el sistema sea mucho más eficiente. Se trataría de entregar el agua justamente en los meses donde el cultivo más la requiere, maximizando cada gota disponible.

El impacto del avance urbano sobre el agro

Otro de los puntos críticos que el mapa de cultivos pondrá en evidencia es la retracción de la frontera agrícola frente al crecimiento inmobiliario. La titular del INTA San Juan advirtió sobre una tendencia que se observa cotidianamente: la pérdida de fincas productivas que son reemplazadas por barrios privados. El nuevo mapa permitirá "ponerle número" a este fenómeno y determinar con exactitud cuántas hectáreas de tierra cultivada se han perdido en los últimos años.

Con el paso de los años los emprendimientos inmobiliarios avanzan sobre tierras cultivables.

Este relevamiento surge como una respuesta necesaria ante la obsolescencia de las estadísticas oficiales, dado que el último Censo Nacional Agropecuario data de 2018. Desde aquel año, la provincia ha atravesado cambios económicos profundos, especialmente en el sector vitivinícola, que han modificado drásticamente la superficie en producción. En el mapa de 2022 ya se percibía una disminución respecto a 2018, y las observaciones actuales sugieren que la tendencia a la baja en la cantidad de explotaciones agropecuarias continúa vigente.

Un paso fundamental

La finalización de este mapa es esperada con gran expectativa, ya que proporcionará la superficie actualizada de un valle que es el motor productivo de la provincia. Con un 80% de avance, el equipo técnico se enfoca ahora en los cálculos de consumo hídrico estacional, pieza final del rompecabezas que permitirá cruzar la información cartográfica con la demanda de agua.

Para Ruiz, contar con esta información certera es el único camino para dejar atrás las estimaciones y trabajar sobre datos reales. En un escenario donde el cambio climático y la variabilidad económica presionan al sector, el mapa de cultivos del Valle de Tulum se posiciona como la herramienta base para defender la superficie cultivada y garantizar la sostenibilidad del riego en San Juan.

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