Judiciales > Entramado
La Justicia destapó el entramado financiero internacional de la secta del porno
La jueza María Servini procesó a tres integrantes de la cúpula de la Escuela de Yoga Buenos Aires por lavado de activos, tras detectar una millonaria estructura financiera que incluía chequeras de bancos estadounidenses.
POR REDACCIÓN
Mientras la opinión pública asoció durante años a la Escuela de Yoga Buenos Aires con prácticas de explotación sexual y sometimiento, la Justicia federal puso ahora el foco en el aspecto económico de la organización. En un extenso fallo de 150 mil palabras, la jueza María Romilda Servini procesó a tres integrantes de su cúpula por lavado de activos, al tiempo que ordenó millonarios embargos y reveló una compleja red de movimientos financieros hacia los Estados Unidos.
Los procesados sin prisión preventiva son Marcelo Guerra Perkowicz —señalado como hijo adoptivo del líder Juan Perkowicz—, María Beatriz Bugari y el músico Mariano Krawczyk. A los tres se les imputa formar parte de una asociación ilícita dedicada a la trata de personas agravada y al lavado de dinero. La investigación, que originalmente estuvo a cargo del juez Ariel Lijo, pasó a manos de Servini a principios de este mes.
El componente financiero de la causa cobró relevancia cuando los peritos comenzaron a rastrear el destino de los fondos recolectados por la organización. Según el fallo, dentro de la secta utilizaban el eufemismo "Banquito" para referirse a su propio sistema de administración de dinero. Durante los allanamientos realizados en 2022, los investigadores secuestraron 1,1 millones de dólares en efectivo, además de billetes de monedas tan diversas como las de Bulgaria, China, Singapur y Hong Kong.
Servini ordenó embargos millonarios en base a los bienes detectados. Guerra Perkowicz y Bugari vieron restringidos activos por 1200 millones de pesos, mientras que Krawczyk alcanzó los 400 millones. Entre los bienes señalados figuran dos departamentos en la calle Gorriti valuados en 380 mil dólares, una camioneta Ford Bronco Sport Wildtrack 2.0 tasada en 42 mil dólares, una decena de vehículos y 16 unidades en zonas inmobiliarias de alto valor. Además, los allanamientos revelaron que en la sede de Estado de Israel al 4400 funcionaba, de hecho, una inmobiliaria.
La investigación también develó un ambicioso plan de recaudación que la secta mantuvo en secreto por más de diez años. Según documentos internos, la organización se propuso juntar "un billón de dólares" mediante una red de "gatos especializados en hacerte sentir bien". El perfil de los donantes buscados era el de multimillonarios, a quienes describían como "gente avejentada, aburrida y suicida". El líder Juan Perkowicz habría ideado el esquema junto a Krawczyk, quien tuvo un rol central en su ejecución.
El testimonio de los arrepentidos y las escuchas telefónicas permitieron trazar la ruta del dinero hacia el exterior. En particular, la jueza destacó una conversación entre el líder de la secta y su abogada Susana Barneix, en la que discutían "la posibilidad de comprar un edificio en Las Vegas". En ese diálogo, Barneix mencionaba "la necesidad de armar una estructura jurídica-contable para que no fuera detectada por las autoridades" y señalaba que Bugari estaba a cargo de investigar cómo concretar la operación.
Las pruebas documentales halladas en los allanamientos resultaron contundentes. En el octavo piso del edificio de Estado de Israel, los investigadores encontraron chequeras de bancos estadounidenses como el Chase, el Bank of America y el Washington Mutual de Las Vegas. Una carpeta titulada "Patrimonial Cierre Diciembre 2020" contenía información sobre activos e inversiones en Estados Unidos, y otra planilla detallaba "depósitos en dólares" en siete entidades bancarias, entre ellas el Wells Fargo. También surgió documentación sobre un evento de recaudación organizado por la "Buenos Aires Yoga School" en West Palm Beach, Florida.
La investigación determinó que la compra del inmueble en la ciudad de los casinos finalmente se concretó. Se trata de un edificio ubicado en la dirección 4020 E, Russell Road, Las Vegas, Nevada, adquirido por 847.275 dólares. La propiedad fue puesta a nombre de María Beatriz Bugari, quien ya había estado vinculada a negocios de la secta en Chicago y Nueva York desde al menos 2005, según la documentación digital peritada. La jueza Servini sostuvo que Bugari poseía lo que describió como la "fórmula de la Coca Cola" de la organización: el conocimiento cabal del flujo de dinero y bienes de la escuela.
El líder Juan Perkowicz, quien permanece detenido en una propiedad del country Santa Clara, ya había sido procesado y elevado a juicio en 2023 junto a otros miembros de su cúpula. En aquella ocasión, el juez Ariel Lijo los acusó de integrar una asociación ilícita dedicada a la trata de personas y al lavado de dinero. Con el nuevo fallo de Servini, la Justicia profundiza ahora en el entramado financiero que permitió a la secta mover millones de dólares desde la Argentina hacia el exterior, en una ruta que tuvo a Las Vegas como uno de sus destinos principales.