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La Ley Florencia llegó desde San Juan al Congreso para abordar el bullying
El proyecto que busca reforzar las herramientas contra el acoso escolar llegó al Congreso y lleva el nombre de una joven sanjuanina que en 2013 perdió la visión de un ojo tras una brutal agresión en el colegio.
El debate por una nueva legislación para combatir el bullying volvió a poner en primer plano una historia ocurrida en San Juan que dejó secuelas permanentes. Se trata del caso de Florencia Merino, la joven que en 2013, cuando tenía 13 años, sufrió una agresión dentro del Colegio Dante Alighieri que le provocó la pérdida total de la visión de su ojo derecho.
El proyecto conocido como Ley “Florencia” lleva su nombre y busca generar nuevas herramientas para prevenir y abordar situaciones de acoso escolar. La iniciativa contempla además problemáticas que hoy exceden las aulas, como el grooming y el ciberacoso, fenómenos que permiten que el hostigamiento continúe durante las 24 horas a través de dispositivos y redes sociales.
En diálogo con HUARPE TV, en el programa “Te Lo Tengo Que Decir”, Fernando Merino, padre de Florencia, volvió sobre aquellos años y explicó por qué considera necesario que el Estado y las instituciones actúen antes de que una situación de bullying termine en una tragedia.
El bullying que terminó con la pérdida de un ojo
Florencia tenía 13 años cuando comenzó a atravesar episodios constantes de hostigamiento por parte de una compañera. Según relató su padre, con el tiempo las agresiones fueron escalando hasta llegar a una situación extrema dentro del aula.
Durante uno de esos episodios, la agresora le arrojó un transportador, que impactó en el ojo derecho de Florencia. El golpe le provocó un corte de 13 milímetros en el globo ocular y un daño irreversible en el nervio óptico, por lo que finalmente perdió por completo la visión de ese ojo.
Para Merino, uno de los principales problemas fue que durante mucho tiempo la situación fue minimizada.
“Siempre se buscó minimizar la situación. No tuvimos una respuesta que fuera correcta, que hubiera podido prevenir semejante situación”, recordó el padre de Florencia.
El hombre también reconoció que, como familia, no dimensionaron inicialmente la gravedad de lo que estaba atravesando su hija.
Uno de los primeros indicios que recuerda fue cuando Florencia comenzó a modificar su aspecto físico. En una oportunidad, la vio con parte del cabello afeitado y no logró conocer el motivo. Tiempo después, llegó a su casa con la frente lastimada luego de haberse colocado un papel con corrector que, al retirarlo, le había provocado heridas.
Fue entonces cuando Merino comenzó a involucrarse más directamente, aunque aseguró que hoy considera que la familia también subestimó lo que ocurría.
Florencia sigue estudiando y convive con las secuelas
A más de una década del ataque, Fernando contó que su hija logró reconstruir su vida, aunque las consecuencias físicas y emocionales del episodio permanecen.
Florencia continúa estudiando y se encuentra cerca de finalizar la carrera de Abogacía. Sin embargo, la pérdida de la visión no fue la única secuela. Según explicó su padre, Florencia padece dolores permanentes que afectan su vida cotidiana.
“Realmente la afectó de por vida y la afectó muy fuerte, y a nosotros igual”, señaló Merino.
Aun así, destacó que su hija es joven, fuerte y logró continuar con sus proyectos personales y académicos.
El vínculo con la agresora volvió a generar un episodio en 2016, cuando, según relató Merino, la joven volvió a empujar y golpear a Florencia por la espalda durante un cumpleaños. El padre realizó entonces una nueva denuncia policial.
Con el paso de los años, la familia dejó de tener contacto con ella. Merino contó que, según lo que pudo conocer a través de redes sociales, la joven se habría convertido en profesora de gimnasia. Ese dato generó una particular preocupación para el padre de Florencia, ya que implicaría que la persona que protagonizó las agresiones podría encontrarse actualmente vinculada al trabajo con otros chicos.
Merino también manifestó su dolor por no haber recibido, durante todos estos años, un pedido de disculpas o una muestra de arrepentimiento.
Según su relato, la familia de la agresora nunca reconoció el daño provocado y, con el tiempo, incluso recibió el mensaje de que lo ocurrido había sido considerado un accidente.
Qué propone la Ley “Florencia”
En San Juan, el proyecto provincial fue presentado por Gabriel Sánchez y actualmente es acompañado por la diputada Alejandra Leonardo, según explicó Merino.
El padre de Florencia destacó que la iniciativa contempla penalidades y multas a través del Juzgado de Faltas. Aunque consideró que personalmente habría incorporado sanciones más severas, valoró el avance de la propuesta.
“Ojalá que se alineen los planetas y podamos lograr de algo tan feo, algo positivo”, expresó Merino al referirse al avance de la iniciativa en el Congreso.
El objetivo es que las situaciones de bullying no queden únicamente en intervenciones escolares o administrativas, sino que existan herramientas concretas para actuar frente a quienes generan situaciones de violencia.
A nivel nacional, el proyecto fue presentado por el diputado Cristian Andino y, según contó Merino, consiguió además el respaldo del diputado José Peluc para avanzar en el Congreso. El padre de Florencia también anticipó que buscará el acompañamiento de la diputada Nancy Picón, con el objetivo de alcanzar consensos que permitan que la iniciativa avance.