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La UEFA cuestionó a la FIFA por habilitar a Balogun ante Bélgica
El organismo que rige el fútbol europeo calificó de "inaudita, incomprensible e injustificable" la decisión de dejar en suspenso la sanción del delantero estadounidense Folarin Balogun.
POR REDACCIÓN
La controversia por la habilitación del delantero estadounidense Folarin Balogun para disputar los octavos de final del Mundial frente a Bélgica escaló este lunes con un duro pronunciamiento de la UEFA. El organismo europeo cuestionó abiertamente a la FIFA y calificó de "inaudita, incomprensible e injustificable" la decisión de suspender la ejecución de la sanción que pesaba sobre el futbolista.
A través de un extenso comunicado, la UEFA sostuvo que la resolución "cruzó una línea roja" y advirtió que sienta un precedente peligroso para el fútbol internacional al modificar una sanción que, según el reglamento, debe cumplirse de manera automática.
"La decisión adoptada ayer de suspender, por un período de prueba de un año, la aplicación de la suspensión automática de un partido tras la tarjeta roja mostrada al jugador Folarin Balogun cruzó una línea roja", afirmó el organismo.
La entidad remarcó que las reglas constituyen la base de una competencia "justa, honesta y transparente" y subrayó que, en este caso, no existe margen para interpretaciones. Según explicó, la suspensión automática tras una tarjeta roja es un principio reglamentario que no depende de la decisión discrecional de ningún órgano disciplinario y, por lo tanto, no debería quedar sujeto a excepciones.
Además, la UEFA recordó que durante el mismo torneo otros futbolistas expulsados cumplieron normalmente sus sanciones, por lo que consideró que el tratamiento otorgado a Balogun rompe el principio de igualdad entre los equipos participantes.
La polémica comenzó luego de que Balogun fuera expulsado por una fuerte infracción sobre el defensor bosnio Tarik Muharemovic durante el partido frente a Bosnia-Herzegovina. Inicialmente debía cumplir una fecha de suspensión, pero la FIFA resolvió aplicar de oficio el artículo 27 de su Código Disciplinario, que permite suspender la ejecución de determinadas sanciones durante un período de prueba de un año.
Gracias a esa resolución, el delantero quedó habilitado para enfrentar a Bélgica en un partido decisivo por los octavos de final.
La medida recibió un fuerte respaldo político en Estados Unidos. El presidente Donald Trump agradeció públicamente a la FIFA "por hacer lo correcto" y por revertir lo que definió como "una gran injusticia". En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, consideró excesiva la expulsión sufrida por el atacante estadounidense.
Por su parte, la Real Federación Belga de Fútbol también cuestionó el fallo y recordó que el artículo 66.4 del Código Disciplinario de la FIFA establece que toda tarjeta roja implica automáticamente una suspensión para el siguiente partido. Asimismo, señaló que el artículo 10.5 del Reglamento del Mundial 2026 dispone que cualquier futbolista expulsado, ya sea por roja directa o por doble amonestación, debe perderse el siguiente encuentro de su selección, por lo que analiza las acciones legales que podría impulsar contra la decisión del organismo rector del fútbol mundial.