Organizaciones de aficionados europeos llevaron a la FIFA ante organismos internacionales por los altos precios de las entradas del Mundial 2026 y un sistema de venta cuestionado por falta de transparencia y prácticas abusivas.
La selección iraní solicitó cambiar la sede de sus partidos del Mundial 2026 desde Estados Unidos a México por motivos de seguridad, pero la FIFA se mantiene firme y no prevé modificar el calendario.