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Cultura > Bombazo

Le llovieron las críticas a Del Moro y su futuro en Gran Hermano está en el aire

Un periodista analizó la conducción del ciclo, los niveles de audiencia y el desempeño de los concursantes.

POR REDACCIÓN

Hace 0 horas
El análisis sobre la reciente edición del certamen televisivo.

El cierre de Gran Hermano Generación Dorada dejó repercusiones en el ámbito mediático tras la victoria de Solange Abraham sobre Yisela “Yipio” Pintos. Luego del programa definitivo del certamen emitido por Telefe, que inició en febrero y se extendió durante más de seis meses, el periodista Rodrigo Lussich publicó una serie de observaciones en la red social X centradas en el desempeño del conductor Santiago del Moro, la estructura del show y los concursantes.

En sus expresiones públicas, el comunicador cuestionó la actitud del presentador al finalizar el ciclo y comparó su gestión con la de figuras políticas: “Terminó Gran Hermano y Del Moro está chocho de la vida. Feliz, feliz, feliz. Del Moro tendría que haber sido político, porque el tipo arma su propio relato, como los gobernantes. La gente pasa hambre y el presidente dice que vamos bárbaro. Gran hermano generación dorada fue un espanto, la conducción del Del Moro fue de sus peores trabajos y él pone un posteo de Instagram diciendo ‘Estoy agradecido, lleno de emociones, disfrutemos, esto es un juego’. Ok amigo, pero ¿la autocrítica no está en tu repertorio?”.

Dentro de su análisis sobre el nivel de audiencia del programa, Lussich argumentó que el rating evita que el conductor reciba objeciones públicas: “Del Moro es de esos casos de estudio: en un país exitista donde el candidato más votado es el mejor, aunque después gobierne como el oget…, como Del Moro hace rating nadie se anima a cuestionarlo”. En ese sentido, contrapuso esta situación con la trayectoria de Marcelo Tinelli: “Tinelli, en cambio, si bien tenía una corte de aduladores profesionales y la mitad de la farándula contratada para que no hable mal de él, siempre tuvo críticos filosos y si bien ha pataleado, se la bancó. Después entró en el ocaso lógico de cualquier carrera y ahora directamente recibe las patadas en el piso”.

Asimismo, el periodista sostuvo que la dinámica de trabajo en torno al presentador es particular y señaló: “En cambio, Del Moro, como es extraterrestre, expande un halo de chupaculismo digno de admiración. La gente que trabaja con él lo ama, aunque en la radio los obliga a trabajar con la luz apagada porque sufre ese ojo chino que tiene Margarita Stolbizer, que también es reptiliana”. A su vez, agregó detalles sobre su comportamiento habitual en el canal: “Toda la televisión argentina sabe que es un tipo que no saluda a nadie, que entra al estudio en el momento que empieza el show y se va aturdido por un pasillo con rumbo desconocido, probablemente a la nave nodriza donde duerme a 30 grados bajo cero”.

Respecto a la reacción de la audiencia y el manejo de los señalamientos, Lussich manifestó: “Finge amnesia, no ilumina a los críticos, los ignora. Nadie se atreve a cuestionarlo, pero entrabas a las redes y la gente pedía que lo saquen a él de Gran hermano antes que a cualquier participante”.

Por otra parte, la evaluación del formato incluyó severos calificativos sobre la producción de la temporada: “El programa ha sido un bodrio, una mezcla de la casa de los famosos con los bizarros de Anabela Ascar en Crónica”. Sobre las métricas de televisión, afirmó que las cifras publicadas no reflejaban la totalidad de la emisión: “Cualquiera que sabe de tele puede comprobar que el éxito de rating, en esta ocasión, estuvo másforzado que la pareja de Guido Suller y Paulina en Zap. Le separaban el programa en cuatro partes, la previa, el durante, el post y post del post. Entonces ese fragmento de 45 minutos cortados que era ‘la gala’ medía 11 puntos. Si sumabas los cuatro segmentos el promedio le hubiese dado bastante menos”.

El grupo de competidores de esta entrega, compuesto por figuras como Andrea Del Boca, Tamara Paganini, Charlotte Caniggia y otros participantes, también recibió cuestionamientos: “Los participantes han sido una calamidad”. Sobre el desarrollo del juego de algunos de ellos, añadió: “Andrea del Boca queneeded el trabajo y le hicieron creer que ganaba y después se la sacaron de encima como le pasó a Larreta con la presidencia, una chilena malísima, hicieron volver a Tamara Paganini que les había hecho juicio y había prometido jamás volver, un par de chongos sin gracia, la mujer del Turco García que casi se divorcia por estar ahí, la tal Sol que entró y salió como pancho por su casa y terminó siendo finalista porque la producción necesitaban una villana”.

Para resumir la temporada del reality, el comunicador expresó: “Un papelón. Todo japaleta. Todo berreta. En fin, una generación dorada que pasará al óxido”.

Finalmente, Lussich reflexionó sobre la extensión de los ciclos de entretenimiento en la televisión argentina a lo largo de los años: “Perpetuarse en el poder. Tinelli exprimió el Bailando por un sueño hasta verlo desvanecerse en 6 puntos cuando fue rey con 30. Los éxitos no se abandonan, salvo que se transformen en fracaso. Si te quedás veinte años haciéndolos, salvo que seas Mirtha Legrand, probablemente te retires del éxito cuando ya no lo sea”.

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