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Lo descubrieron por el GPS: fue a un boliche con una ambulancia oficial
El chofer de una ambulancia del Hospital de Uspallata fue despedido tras comprobarse que utilizó el vehículo oficial para ir a un boliche durante su guardia.
POR REDACCIÓN
Un chofer de ambulancia del Hospital Luis Chrabalowski, en la localidad mendocina de Uspallata, fue cesanteado del Estado provincial luego de comprobarse que utilizó el vehículo sanitario para ir a un boliche mientras se encontraba de guardia. La decisión quedó firme tras el rechazo de los recursos presentados por el trabajador y fue oficializada mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial.
La investigación determinó que Julio César Tula desvió el recorrido de la ambulancia cuando debía permanecer disponible para atender eventuales emergencias. En lugar de cumplir con el servicio, se trasladó hasta un local bailable de Uspallata acompañado por personas ajenas al sistema de salud, utilizando un vehículo destinado exclusivamente a la atención sanitaria.
El GPS fue la prueba clave
La principal evidencia que permitió confirmar la irregularidad fue el sistema de geolocalización instalado en la flota de ambulancias de la provincia. Los registros revelaron que el vehículo permaneció estacionado durante casi una hora frente al boliche, sin que existiera ninguna misión sanitaria que justificara el recorrido.
Desde el Ministerio de Salud de Mendoza señalaron que la conducta representó un uso indebido de un bien público y, además, dejó momentáneamente desprotegida la cobertura de emergencias en Uspallata y las zonas cercanas mientras la ambulancia permanecía fuera de servicio.
La cesantía quedó firme
Tras el sumario administrativo, el Gobierno provincial resolvió expulsar al chofer del Estado. La medida quedó ratificada mediante el Decreto N.º 522, luego de que fueran rechazadas las presentaciones realizadas por el agente para revertir la sanción.
La publicación del decreto también confirmó la cesantía de otros empleados públicos involucrados en distintos hechos de gravedad, entre ellos policías sancionados por delitos y una trabajadora de un hospital acusada de robar el celular de la madre de un paciente internado