Salud y Bienestar > Mente y tecnología
Los adolescentes usan el celular más de seis horas por día en Argentina
Adolescente argentinos pasan más de seis horas diarias frente a la pantalla. El 40% de los adolescentes presenta cuadros de ansiedad o depresión.
POR REDACCIÓN
Los estudiantes secundarios de Argentina pasan más de seis horas diarias frente a la pantalla de sus teléfonos móviles. Esta alarmante cifra significa que un cuarto de su día transcurre íntegramente delante de un dispositivo electrónico. Esto equivale a destinar 92 días completos al año de forma exclusiva a interactuar con el entorno digital.
Un reciente monitoreo sobre tiempo de pantalla encendió las alarmas en el ámbito educativo nacional. Los datos revelan que el 40% de los adolescentes que cursan el secundario presenta al menos una señal de alerta respecto de su bienestar socioemocional. Los principales signos asociados a este consumo son la ansiedad y el uso problemático del teléfono.
Por encima del promedio mundial
Los resultados obtenidos ubican a la Argentina en un rango medio superior respecto del tiempo global de uso de pantallas. En promedio, los jóvenes pasan unas seis horas y 10 minutos por día utilizando diversas aplicaciones móviles. El uso crece sostenidamente con la edad, ya que los alumnos de los últimos años utilizan el teléfono casi 1 hora más que los ingresantes.
La popular red social TikTok se consolida como la plataforma a la que mayor cantidad de tiempo le dedican los estudiantes. Un estudio reveló que los chicos acceden a su primer equipo inteligente a los 9 años de edad. De este modo, cuando llegan al nivel secundario ya acumulan varios años de exposición continua.
El país supera ampliamente las estadísticas de uso registradas en otras potencias mundiales. Los jóvenes ingleses pasan apenas 4 horas por día frente al teléfono, mientras que en Estados Unidos el promedio ronda las 5 horas diarias. Existen registros extremos donde algunos alumnos nacionales llegan a estar conectados hasta 11 horas en un solo día.
El impacto en la salud mental
El relevamiento midió la cantidad de tiempo de pantalla y analizó el impacto directo de este uso en la salud mental. El 38% de los chicos presentó algún signo de alerta vinculado a la depresión y un 37% evidenció síntomas de somnolencia diurna. Quienes manifiestan estos cuadros de riesgo pasan unos 49 minutos más con el celular que el resto de sus compañeros.
Se detectaron algunas particularidades alarmantes vinculadas al género y al nivel de ingresos familiares. Los estudiantes de menores recursos económicos pasan 1,5 horas más por día delante del teléfono si se los compara con los de mayores ingresos. A su vez, las mujeres utilizan el equipo 30 minutos más que los varones y presentan tasas más altas de ansiedad.
El uso problemático refiere a situaciones en las que los jóvenes sienten una verdadera dificultad para lograr desconectarse del mundo virtual. Muchos utilizan la tecnología como la única herramienta para regular sus emociones diarias. Esto genera severos conflictos interpersonales y un impacto marcadamente negativo en el rendimiento escolar general.
Búsqueda de alternativas saludables
Las autoridades educativas buscan implementar diferentes estrategias pedagógicas para revertir esta compleja situación social. La principal propuesta se basa en ofrecer una tríada de actividades que incluya disciplinas vinculadas al arte, el deporte y el contacto con la naturaleza. El objetivo es brindar herramientas concretas para que los estudiantes no pasen tantas horas inmersos en la virtualidad.
Una amplia mayoría de las familias argentinas reconoce enormes dificultades cotidianas para lograr poner límites efectivos sobre el uso tecnológico. Este fenómeno se vincula estrechamente con el comportamiento de los adultos, quienes también mantienen un consumo constante de sus propios dispositivos. Este contexto demanda un fuerte compromiso social para modificar los hábitos dentro de cada hogar.