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Salud y Bienestar > Salud femenina

Miomas y quistes de ovario: síntomas, diagnóstico y cuándo consultar

La doctora Carmen Rojo explicó cuándo debemos sospechar de un mioma o un quiste y por qué el diagnóstico precoz es clave.

Por Brenda Uñate
Hace 2 horas

La doctora Carmen Rojo, ginecóloga y obstetra, explicó las diferencias entre los miomas uterinos y los quistes de ovario

Los miomas uterinos y los quistes de ovario son dos de las consultas más frecuentes en ginecología. En muchos casos pueden pasar desapercibidos porque no provocan síntomas en sus primeras etapas, mientras que en otros generan alteraciones menstruales, dolor o incluso dificultades para lograr un embarazo. En Salud & Bienestar, programa que se emite por HUARPE TV (19.2 de TDA), Kick y YouTube, la doctora Carmen Rojo, ginecóloga y obstetra, explicó cómo reconocer estas patologías, qué estudios permiten detectarlas y cuándo es necesario iniciar un tratamiento.

La especialista señaló que ambas enfermedades suelen diagnosticarse mediante una ecografía, estudio que se solicita habitualmente cuando la paciente consulta por cambios en el ciclo menstrual.

"El síntoma común que tienen las dos patologías es que producen alteraciones del ciclo", indicó.

También aclaró que la ecografía transvaginal es el método más preciso para evaluar los ovarios, ya que permite obtener una mejor visualización de estas estructuras.

Miomas: un tumor benigno que requiere seguimiento

Los miomas son crecimientos anormales del tejido fibroso del útero. Dependiendo de su ubicación, pueden clasificarse en submucosos, intramurales o subserosos, y cada uno presenta características y tratamientos diferentes.

La doctora Rojo explicó que algunos producen hemorragias abundantes, otros dolor pélvico y otros pueden permanecer silenciosos durante mucho tiempo.

"Es un tumor uterino, pero es de origen fibroso y es benigno, totalmente benigno", remarcó.

Gracias al avance de los equipos de diagnóstico por imágenes, hoy es posible detectar miomas muy pequeños incluso en mujeres jóvenes. Sin embargo, la especialista pidió llevar tranquilidad: no todos requieren cirugía. Muchos solo necesitan controles periódicos para evaluar si aumentan de tamaño o comienzan a provocar síntomas.

Cuando los miomas ocasionan sangrados prolongados, anemia, dolor intenso o afectan la calidad de vida, el tratamiento puede incluir cirugía, cuya técnica dependerá de la localización del mioma y de la edad de la paciente.

Quistes de ovario: cuándo preocuparse

Los quistes de ovario también presentan distintos tipos. Algunos forman parte del funcionamiento normal del ciclo menstrual y desaparecen espontáneamente tras la ovulación. "Este es el quiste común y el que tienen todas las mujeres jóvenes y adultas", explicó la ginecóloga al referirse al quiste folicular.

Sin embargo, existen otros quistes que requieren un seguimiento más estrecho, como los hemorrágicos, frecuentemente asociados a la endometriosis. En estos casos, pueden provocar dolor, alteraciones menstruales y, en determinadas pacientes, comprometer la fertilidad.

Rojo explicó que tanto los miomas como los quistes pueden influir en la salud reproductiva. Mientras algunos quistes dificultan la ovulación, determinados miomas pueden interferir con la implantación del embarazo o aumentar el riesgo de pérdidas gestacionales.

Respecto al cáncer, llevó tranquilidad al señalar que la transformación maligna de un mioma es muy poco frecuente. En cambio, recordó que el cáncer de ovario suele ser silencioso y por eso insistió en la importancia de los controles periódicos.

"Todo quiste de ovario debe controlarse", enfatizó.

Como mensaje final, la especialista invitó a las mujeres a no postergar la consulta ginecológica, aun cuando no presenten síntomas. Los controles permiten detectar alteraciones en etapas tempranas, iniciar tratamientos oportunos y prevenir complicaciones.

"Siempre digo que es mejor prevenir que curar", concluyó.

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