Eco Huarpe > Tristeza
Murió Cepillo, el legendario perro montañista de Guardia Vieja
Conocido también como Gringo o Rubio, habitó en Guardia Vieja y se convirtió en un entrañable acompañante de expediciones en la cordillera de Iglesia.
POR REDACCIÓN
La comunidad de andinistas de San Juan atraviesa horas de profunda tristeza tras confirmarse el fallecimiento de Cepillo, el perro que habitó durante gran parte de su existencia en el destacamento de Guardia Vieja, en la zona cordillerana del departamento Iglesia, cerca del Paso de Agua Negra. El entrañable animal, al que muchos conocían como Gringo o Rubio, se transformó con el paso del tiempo en una presencia infaltable para quienes emprendían travesías por los picos y quebradas de la región.
Desde que era apenas un cachorro, Cepillo demostró una fascinación natural por el entorno de alta montaña. Lo que comenzó como paseos por los alrededores de la unidad apostada en la ruta cordillerana pronto se convirtió en una vocación de guía y compañero de ruta. Sin importar las inclemencias climáticas, las heladas temperaturas o los vientos característicos de la cordillera sanjuanina, el can marchaba firme a la par de las columnas de deportistas.
Un fiel guardián de las cumbres e itinerarios iglesianos
Para las expediciones que llegaban a Iglesia con la meta de hacer cumbre o internarse en la inmensidad de las quebradas, encontrarse con Cepillo en Guardia Vieja formaba parte de la vivencia andina. El perro disfrutaba del paisaje: se lo veía correr a campo abierto, beber agua helada de los arroyos y contemplar la inmensidad desde los filos rocosos. Su presencia aportaba calidez y tranquilidad en momentos de exigencia física, brindando una genuina sensación de seguridad a quienes se aventuraban en terreno agreste.
Con el transcurso de los años, su figura quedó ligada a la lealtad, la resistencia y la cultura del andinismo sanjuanino. No pertenecía a un único dueño, sino a la montaña y a los escaladores que lo cuidaban y respetaban como a un integrante más de sus patrullas.
La emotiva despedida institucional del Club Andino Pismanta
La noticia del deceso de Cepillo fue comunicada por el Club Andino Pismanta a través de sus canales oficiales, donde compartieron un emotivo mensaje en su honor. En la declaración, la entidad andina expresó el hondo pesar de los deportistas y destacó la huella imborrable que dejó el animal en varias generaciones de caminantes.
"Hoy desde el Club Andino Pismanta despedimos a Cepillo, Gringo o Rubio, un perro montañista que vivía en el destacamento de Guardia Vieja", señalaron en el comunicado oficial. La institución recordó que el animal "desde cachorro mostró su amor intenso por la montaña y acompañó a innumerables expediciones de montañistas de diversos orígenes", erigiéndose como un auténtico "símbolo de resistencia, compañerismo y amor a la montaña".
En el tramo más emotivo del mensaje, el club recalcó el carácter permanente de su legado espiritual: "Hoy le decimos adiós, pero solo físicamente, porque siempre estará en cada pateada en el cerro junto a quienes lo quisimos como un compañero más". Esta declaración sintetiza el sentir colectivo de los montañistas que compartieron senderos con el legendario can.
Un legado de lealtad que perdurará en la memoria cordillerana
La partida física de Cepillo marca el cierre de un ciclo en el destacamento de Guardia Vieja, sitio donde su silueta vigilante representaba la primera bienvenida para los expedicionarios. Sin embargo, la huella de este fiel amigo continuará viva en las anécdotas, fotografías y recuerdos de cada caminata realizada en las alturas de Iglesia.
Su historia demuestra cómo la nobleza animal crea lazos indestructibles en entornos inhóspitos. Cepillo deja un testimonio de fidelidad absoluta, permaneciendo en la memoria colectiva como el guardián eterno de los Andes sanjuaninos.