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Pizza a la romana, cómo hacerla en minutos y con pocos ingredientes
Descubrí la receta práctica de masa casera y salsa exprés para compartir en familia mientras juega el equipo nacional.
POR REDACCIÓN
La llegada del Mundial 2026 moviliza los hogares y la organización de la comida se vuelve una parte esencial del ritual deportivo. En este contexto, surge la propuesta de @larusacocina, la cual "tiene todo para ser una nueva cábala" ante cada cita del equipo nacional.
Se trata de las pizzas a la romana, cuya principal característica es su formato rectangular que optimiza el espacio del horno. Esta estructura permite un corte sencillo en bastones o cuadraditos, facilitando que se pueda comer con la mano desde el sillón sin interrumpir la atención al televisor.
Para la elaboración de cuatro unidades alargadas se necesitan 500 g de harina 000, 10 g de sal fina y cinco g de levadura seca. Los componentes líquidos son 30 ml de aceite de oliva y 300 ml de agua tibia. El proceso inicia uniendo los secos y agregando los líquidos en el centro para formar un bollo tierno.
Al iniciar el amasado se recomienda "¡Que la masa no te dé miedo!" mientras se trabaja la mezcla por cinco minutos. Luego, la masa debe descansar entre 30 o 40 minutos en un ambiente cálido hasta que duplique su tamaño original.
El estirado se realiza directamente sobre una asadera muy bien aceitada empleando únicamente la yema de los dedos. Sobre la masa se aplica una salsa exprés compuesta por 300 g de tomate triturado, un diente de ajo rallado, sal y albahaca. La cocción requiere un horno fuerte, de entre 200 y 220 grados, durante un tiempo estimado de ocho a 10 minutos para lograr la base necesaria.
Respecto a los beneficios del diseño, se indica que "hacer las pizzas en formato rectangular no solo te permite aprovechar al máximo la asadera del horno, sino que es muchísimo más fácil de cortar en cuadraditos o bastones". Esta versatilidad permite ofrecer variedades como la combinación de mozzarella con roquefort y cebolla caramelizada, o la opción gourmet de jamón crudo y rúcula fresca.
Incluso hay lugar para versiones polémicas como la de ananá y jamón, señalada como una elección ideal "para debatir en el entretiempo" de cada encuentro. Una vez que el queso se funde y los bordes se doran, la preparación está lista para servirse. El objetivo de este menú casero es fomentar la unión grupal al grito de "¡Vamos Argentina!", bajo la premisa de que "el mejor sabor siempre es el de alentar juntos" durante la competencia internacional.