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Productor denuncia que cuatreros faenan hasta un animal por día en Iglesia
Un productor de Tudcum aseguró que los ataques ocurren en Llano de Romo y pidió más controles en caminos rurales y mineros.
Un productor ganadero de Tudcum denunció una grave situación de inseguridad rural en Iglesia. Según aseguró Luis Cortez, en el paraje Llano de Romo se registran hechos reiterados de cuatrerismo y faena clandestina, con pérdidas que podrían llegar a un animal por día.
La denuncia fue realizada en una nota en Radio Sarmiento. Allí, Cortez afirmó que los animales son interceptados en campo abierto, faenados en el lugar y luego despostados para retirar las partes con mayor cantidad de carne.
“Sacan las cuatro piezas que es donde tiene más carne y el resto lo tiran”, explicó el productor, al describir la modalidad que, según dijo, se repite en la zona. También señaló que las imágenes de los restos comenzaron a circular para visibilizar el problema que atraviesan los criadores locales.
De acuerdo con Cortez, los ataques no serían hechos aislados. El productor estimó que la pérdida llega a unas 30 cabezas de ganado por mes, un número que golpea de lleno a quienes trabajan en la actividad ganadera en esa zona del departamento.
El productor también apuntó a la forma en la que se mueven quienes cometen estos hechos. Según sostuvo, circulan en camionetas y aprovechan el camino minero para desplazarse entre vehículos de empresas y turistas que visitan sectores cercanos, como la zona de petroglifos.
“Es gente del departamento”, aseguró Cortez en la entrevista, al sostener que los autores conocen el terreno y utilizan esa ventaja para moverse por los campos.
El reclamo de más controles
La situación se da en un contexto de precios elevados de la carne. Según indicó el productor, en la zona el kilo de carne blanda puede alcanzar los $27.000 o $28.000, un valor que, de acuerdo con su planteo, alimentaría el circuito ilegal de comercialización.
Cortez aseguró que desde hace años se realizan denuncias policiales, aunque reconoció que la falta de pruebas directas y la extensión del terreno dificultan las detenciones. Por eso, reclamó mayores controles en caminos rurales, accesos y sectores vinculados al tránsito minero.
El antecedente de Angaco
La denuncia en Iglesia recordó otro caso que tuvo fuerte impacto en San Juan. En agosto de 2024, DIARIO HUARPE reveló el hallazgo conocido como el “Cementerio de Caballos” en Angaco, donde se encontraron más de 300 esqueletos de equinos en un predio del distrito El Bosque.
En aquel caso, la investigación periodística expuso una faena clandestina vinculada al abigeato y a la comercialización ilegal de carne. La situación encendió las alarmas no solo por el delito, sino también por los riesgos sanitarios y ambientales asociados a este tipo de prácticas.
Riesgo sanitario
La faena clandestina implica un riesgo para la salud pública porque la carne no atraviesa controles sanitarios. Según el material relevado, este tipo de productos puede llegar al consumo sin garantías sobre su origen, manipulación o conservación.
Además, al realizarse en condiciones irregulares, la carne puede contaminarse o ingresar al mercado mezclada en preparaciones donde resulta más difícil identificar su procedencia, como carne molida, embutidos, hamburguesas o comidas elaboradas.
Mientras los productores reclaman controles más estrictos y sanciones más severas, en Iglesia la preocupación crece. Para Cortez, el problema ya dejó de ser un hecho aislado y se transformó en una pérdida constante para la ganadería local.