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Protección Civil articula con iglesias para evacuar a familias ante inundaciones
Diego Morales confirmó acuerdos con iglesias católicas y evangélicas y busca sumar a las congregaciones mormonas para asistir a familias afectadas por posibles inundaciones.
El nuevo director de Protección Civil de San Juan, Diego Morales, confirmó que trabaja con la Iglesia Católica y las congregaciones evangélicas para utilizar sus templos como centros de evacuación ante posibles emergencias hídricas. También busca cerrar un acuerdo con las iglesias mormonas y avanza en un protocolo que establecerá las responsabilidades de los municipios y los organismos provinciales frente a las contingencias.
En declaraciones a Radio Sarmiento, Morales explicó que la estrategia forma parte de los preparativos ante los pronósticos de mayor disponibilidad de agua, tanto por las lluvias como por la circulación en canales y diques, en un contexto marcado por más de dos décadas de sequías extremas en San Juan.
“Las iglesias nos están sirviendo de centros evacuados”, sostuvo el funcionario, quien señaló que la articulación con las instituciones religiosas responde, en parte, a la falta de espacios disponibles en algunos municipios para recibir a las personas que deban abandonar sus hogares.
Templos y traslados para asistir a los evacuados
Morales precisó que ya gestionó acuerdos con la Iglesia Católica y las congregaciones evangélicas, mientras que resta completar las conversaciones con las iglesias mormonas. Según indicó, las instituciones que participan de la iniciativa informaron su capacidad para recibir personas, datos que fueron transmitidos a los intendentes para facilitar la coordinación anticipada.
“Yo también se les he ido pasando a los intendentes para que ellos tengan la referencia, hagan un contacto temprano, que ya esté aceitado ese contacto entre la iglesia y el municipio de cada uno de los lugares”, explicó.
El objetivo es que, ante una inundación u otra emergencia que obligue a evacuar una zona, los municipios y los referentes religiosos puedan activar rápidamente los mecanismos de asistencia. Si la capacidad de un departamento resulta insuficiente, Protección Civil contempla la posibilidad de trasladar a las personas hacia otros puntos de la provincia con mayor disponibilidad.
Para concretar esos movimientos, Morales también trabaja con el área de Tránsito y Transporte en la disponibilidad de colectivos y vehículos con capacidad para circular en terrenos complicados. La intención es garantizar la extracción de las personas de las zonas afectadas y su traslado hacia lugares seguros, de acuerdo con las características de cada emergencia.
Un protocolo con responsabilidades definidas
El director de Protección Civil indicó que trabaja en un protocolo para ordenar las intervenciones y establecer qué tareas corresponden a cada organismo. La planificación contempla la participación de los municipios, Protección Civil, OSSE, Hidráulica y las áreas de asistencia social, entre otras dependencias.
En ese esquema, los municipios tendrán un papel central. Deberán contar con un relevamiento actualizado de las zonas vulnerables, identificar a las personas que podrían necesitar asistencia y determinar los espacios disponibles para recibir evacuados.
“La primera respuesta tiene que ser del municipio. Y son ellos los primeros en accionar”, remarcó Morales. También aclaró que la preparación de los centros de evacuación y la identificación de las necesidades locales deben surgir del trabajo municipal, mientras que la Provincia intervendrá para reforzar los recursos cuando la capacidad de respuesta resulte insuficiente.
En paralelo, el funcionario se reunió con intendentes y sus equipos, bomberos voluntarios y directores de hospitales para evaluar la capacidad operativa de cada departamento y las necesidades sanitarias que podrían surgir durante una contingencia. Entre las alternativas mencionó la posibilidad de organizar dispositivos de atención médica en función de las condiciones de cada lugar.
Además, adelantó que comenzó a trabajar con los bomberos voluntarios para conformar un comando unificado y avanzar en un ordenamiento de las actuaciones. La coordinación también incluye el desarrollo de sistemas de alerta temprana para movilizar con anticipación a los actores que deban intervenir.
La preocupación por las lluvias y las zonas vulnerables
Morales advirtió que la planificación debe contemplar a toda la provincia y no solamente a los sectores que históricamente registran inundaciones. Mencionó zonas de Albardón y otros puntos tradicionalmente afectados, pero también señaló la necesidad de prestar atención a departamentos como 25 de Mayo, 9 de Julio, Angaco, Iglesia y Jáchal, además de localidades alejadas y sectores cordilleranos y precordilleranos.
En esas áreas, las distancias y las dificultades de acceso pueden complicar la llegada de los equipos de emergencia. Por ese motivo, Protección Civil busca reforzar la coordinación con los referentes locales y los municipios para que puedan dar una primera respuesta mientras se movilizan los recursos necesarios.
El funcionario también señaló que las consecuencias de los incendios recientes dejaron experiencias para la planificación. Recordó que el último episodio de viento Zonda provocó la pérdida de alrededor de 30 viviendas y explicó que, ante determinados riesgos, la autoevacuación hacia la casa de familiares puede ser una alternativa para resguardar a las personas.
Por último, Morales llamó a trabajar de manera coordinada en la prevención. Advirtió que la acumulación de agua puede generar dificultades en una provincia que atravesó años de sequía y remarcó la importancia de las tareas municipales de limpieza y mantenimiento de los cauces.
“Es un trabajo mancomunado de todos”, afirmó. La articulación entre Protección Civil, los municipios, los organismos provinciales y las instituciones religiosas apunta a contar con lugares de resguardo y mecanismos de traslado preparados antes de que una emergencia obligue a utilizarlos.