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Economía > Precios

Qué es el "morenismo sin Moreno" que se aplican en las góndolas Argentinas

Mientras las marcas premium aceleran su rotación, el volumen de los productos masivos cae mes tras mes, consolidando un escenario de "consumo dual" .

POR REDACCIÓN

18 de mayo de 2026
Las empresas aplican aumentos selectivos según la caída de la demanda. FOTO: Gentileza

El desplome de los ingresos provocó un fuerte cambio en el negocio del consumo masivo en la Argentina. Más allá de las caídas en el volumen registradas durante 2024, 2025 y lo que va de 2026, puertas adentro el escenario se reconfiguró por completo: los consumidores abandonan las grandes marcas y se vuelcan a opciones más económicas, mientras que el segmento premium mantiene una salud envidiable. Esta divergencia en el poder adquisitivo produjo cambios visibles en las góndolas, donde las empresas del sector ya hablan de un fenómeno conocido como "consumo dual".

La Argentina de la inflación persistente quedó dividida entre indexados y licuados. Quienes integran el primer grupo lograron sostener sus niveles de consumo e incluso incrementaron su poder adquisitivo en dólares. Del otro lado quedaron trabajadores estatales, empleados de sectores golpeados como la industria y la construcción, jubilados de la mínima y parte del empleo informal, que perdieron frente al avance de los precios. Los salarios registrados sufrieron una caída real de nueve puntos porcentuales desde noviembre de 2023, pero al observar el desagregado aparecen diferencias importantes: en el sector privado la baja fue de 3,5 por ciento, mientras que en el público rozó el 20 por ciento.

En este contexto, las marcas premium aceleran su rotación, mientras el volumen de los productos masivos cae mes tras mes pese a los esfuerzos de supermercados y comercios por atraer clientes con promociones permanentes. "Estamos haciendo morenismo sin Moreno", resumió ante Ámbito el directivo de una importante compañía del sector. La frase apunta a una dinámica cada vez más extendida: las empresas aplican aumentos mucho más fuertes sobre los productos exclusivos, mientras mantienen contenidos los precios de los masivos porque directamente no tienen salida. La referencia al exsecretario de Comercio Guillermo Moreno alude a aquellas negociaciones en las que se priorizaba mantener estables los precios de los productos populares y se habilitaban mayores incrementos en los segmentos premium. Ahora, el límite a los aumentos en los productos masivos ya no lo impone un funcionario del Estado, sino la propia restricción de la demanda.

En las empresas explican que, mientras tanto, las marcas premium y también las segundas y terceras líneas avanzan sobre ese mercado, y el segmento más golpeado es el medio. "En nuestras góndolas creció mucho la participación de segundas y terceras marcas", explicó Víctor Palpacelli, titular de la Cámara Argentina de Supermercados, y agregó que se trata de buscar opciones para que el consumidor pueda llegar un poco mejor a fin de mes. Por su parte, Damián Graziano, director comercial de NielsenIQ, sostuvo que existe una correlación directa entre el aumento del gasto en servicios y la caída del consumo masivo, y señaló que el impacto más fuerte se percibe en el conurbano bonaerense, donde el recorte de subsidios golpeó con mayor intensidad.

Una conversación citada en el informe refleja el sentir del sector: ante la pregunta de un representante de una importante firma sobre por qué el consumidor los había abandonado, uno de los principales analistas del consumo masivo en la Argentina respondió que la percepción era inversa, que la gente siente que las empresas los abandonaron. La imagen que quedó de ese intercambio es la de familias acostumbradas a poner sobre la mesa una gaseosa de primera marca que ya no pueden hacerlo.

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