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Qué significan los colores de las tapas de leche y cómo elegirlas
Para saber qué leche comprar, la clave está en revisar la denominación, la grasa y la información nutricional del envase.
POR REDACCIÓN
Al recorrer las góndolas de los supermercados es habitual encontrar envases de leche con tapas de distintos colores. Azul, verde, rojo y naranja son algunos de los tonos más frecuentes, pero su significado puede variar según la marca.
Por eso, el color puede funcionar como una referencia rápida para identificar determinados productos, aunque no existe un código universal que establezca qué significa cada tonalidad. Para elegir correctamente, es necesario prestar atención a la información que figura en el envase.
Qué puede indicar cada color
En muchas marcas, la tapa azul identifica a la leche entera, que conserva un mayor contenido de materia grasa. La verde, en tanto, suele utilizarse para productos parcialmente descremados o descremados, aunque esto puede cambiar de acuerdo con el fabricante.
El rojo también puede aparecer en algunas marcas para identificar la leche entera, mientras que en otras puede utilizarse para una variedad específica de la línea. El naranja suele aparecer en productos deslactosados, aunque estos pueden ser enteros o descremados.
Entera, descremada y deslactosada
Una de las principales diferencias que hay que tener en cuenta es que ser deslactosada no significa necesariamente tener menos grasa. La denominación deslactosada está relacionada con la lactosa, mientras que las categorías entera, parcialmente descremada o descremada se vinculan principalmente con el contenido de materia grasa.
Por ese motivo, puede existir una leche deslactosada y entera, al igual que una versión deslactosada con menor contenido graso. El color de la tapa, por sí solo, no permite conocer estas características con precisión.
La información que hay que mirar
La manera más segura de saber qué producto se está comprando es revisar la etiqueta del envase. Allí se puede encontrar la denominación del producto, el contenido de materia grasa, la información nutricional, la lista de ingredientes y, cuando corresponde, el rótulo frontal.
De esta manera, las tapas de colores funcionan principalmente como una ayuda visual que puede facilitar la identificación dentro de una misma marca. Para conocer exactamente qué leche se está llevando, la recomendación es comprobar siempre la información impresa en el envase.