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Sociedad > Bienestar

Respirar mejor también se entrena: el ejercicio que ayuda al cuerpo

Fortalecer los músculos respiratorios puede favorecer el rendimiento físico y la movilidad, aunque la evidencia sobre algunos beneficios aún es limitada.

POR REDACCIÓN

Hace 0 horas
La respiración diafragmática puede practicarse durante algunos minutos al día.

Respirar es una acción automática, pero los músculos que intervienen en ese proceso también pueden entrenarse. El trabajo específico sobre la respiración ganó terreno tanto entre deportistas como entre personas que pasan muchas horas sentadas, debido a su posible influencia en el esfuerzo físico, la movilidad del tórax y la postura.

El diafragma es el principal músculo encargado de la inspiración y, al igual que otros músculos, puede fatigarse. Durante ejercicios cardiovasculares intensos o prolongados, el organismo necesita distribuir oxígeno entre diferentes grupos musculares y la musculatura respiratoria puede perder eficiencia a medida que aumenta el cansancio.

Por eso, entrenar específicamente estos músculos puede contribuir a administrar mejor el esfuerzo y disminuir la sensación de fatiga durante actividades prolongadas. Una revisión sistemática publicada en 2026 encontró resultados favorables en la fuerza de los músculos inspiratorios y algunos indicadores de rendimiento en deportistas. Sin embargo, los investigadores señalaron que todavía existe evidencia limitada y hacen falta estudios más amplios.

La postura también influye en la respiración

Pasar varias horas sentado o permanecer encorvado frente a una computadora no solamente puede generar molestias corporales. Mantener estas posturas durante períodos prolongados puede comprimir el tórax y dificultar su movilidad, reduciendo el volumen de aire utilizado en cada respiración.

La falta de movimiento también puede debilitar los músculos involucrados en la respiración. Esto puede relacionarse con cansancio, sensación de falta de aire y menor tolerancia al esfuerzo, especialmente cuando el sedentarismo se mantiene durante largos períodos.

Una alternativa para trabajar esta musculatura es la respiración abdominal o diafragmática. Consiste en inhalar procurando que sea principalmente el abdomen el que se expanda, mientras el pecho permanece relativamente quieto. Esta técnica busca utilizar de manera más eficiente el diafragma y favorecer respiraciones más lentas.

Cómo entrenar la respiración en casa

Una manera sencilla de comenzar es colocar una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen. Al inhalar, el objetivo es notar cómo se mueve principalmente la mano ubicada sobre el abdomen.

La práctica puede realizarse durante cinco a diez minutos y repetirse entre tres y cuatro veces al día, según las pautas citadas por Cleveland Clinic. Con la práctica sostenida, este patrón respiratorio puede incorporarse progresivamente a diferentes actividades cotidianas.

Además del entrenamiento específico, levantarse regularmente del escritorio, evitar permanecer muchas horas en una misma posición y realizar actividad física son hábitos que contribuyen a mantener la movilidad corporal.

El entrenamiento respiratorio no debe considerarse un tratamiento universal ni reemplaza la evaluación médica cuando existe falta de aire persistente u otros síntomas. La evidencia científica sobre sus efectos varía según la población y el tipo de entrenamiento realizado.

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