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Salud y Bienestar > Salud en la infancia

Reumatología pediátrica: señales de alerta y diagnóstico temprano

La doctora Janet Manrique explica las señales de alerta del reuma infantil y por qué consultar a tiempo puede evitar complicaciones.

Por Brenda Uñate
Hace 0 horas

La doctora explicó cómo diferenciar los dolores de crecimiento de posibles señales reumatológicas.

Las enfermedades reumáticas también pueden aparecer durante la infancia y no siempre comienzan con un dolor evidente. En muchos casos, las primeras señales pueden confundirse con los llamados “dolores de crecimiento”. Reconocer ciertos cambios y consultar a tiempo puede ser clave para evitar complicaciones y cuidar su calidad de vida a tiempo.

Durante una entrevista en Salud & Bienestar, la doctora Janet Manrique, reumatóloga infantil, explicó que la especialidad aborda enfermedades que pueden comprometer articulaciones, músculos, huesos y también otros órganos. “El fin de la reumatología es estudiar estas enfermedades que inicialmente son muy poco evidentes, cuesta diagnosticarlas”, señaló.

“El objetivo de la reumatología pediátrica es que el chico juegue, baile, suba escaleras, haga su actividad normal, aunque tenga una enfermedad reumatológica”, afirmó.

Qué señales deberían observar las familias

Los padres suelen ser quienes primero advierten que algo cambió. Pérdida de peso, falta de crecimiento, fiebre prolongada sin una causa clara, cansancio extremo, debilidad muscular, dificultades para subir escaleras, dolor articular o inflamación son señales que justifican una consulta.

Dra. Janet Manrique, reumatóloga infantil.

También pueden aparecer manifestaciones fuera de las articulaciones: caída del pelo, diarreas crónicas y lesiones en la piel que cambian de color con el frío. Los llamados “sabañones” también pueden requerir una evaluación.

En los dolores también hay diferencias. Los llamados dolores de crecimiento suelen ser benignos y transitorios: pueden aparecer después de una jornada de actividad y presentarse por la noche. En cambio, cuando el dolor persiste, se repite en el mismo lugar, dificulta la marcha o aparece acompañado de hinchazón y limitación del movimiento, es importante consultar.

Otro dato de alarma es la rigidez matinal. “El chico cuando se despierta tiene esta sensación de tumefacción o de entumecimiento de las articulaciones, que con el correr del tiempo mejora”, explicó Manrique.

El pediatra, primer paso para llegar al diagnóstico:

Ante una señal persistente, el pediatra de cabecera es fundamental. Mediante los controles habituales y el relato de la familia puede detectar signos que requieran una evaluación específica y realizar la derivación al reumatólogo pediátrico.

Manrique destacó que estas enfermedades son poco frecuentes y que todavía existen desafíos para conocer sus causas.

La especialista insistió en no normalizar los síntomas.

“Lo importante para los padres como mensaje es que no tengan miedo de consultar”, expresó.

La recomendación es prestar atención a los cambios que persisten, especialmente cuando hay dolor con inflamación, dificultades para moverse, debilidad, fiebre sin explicación o alteraciones generales.

El diagnóstico temprano busca que el niño pueda correr, jugar y desarrollarse con la menor cantidad posible de limitaciones. Una consulta a tiempo permite saber qué está pasando y actuar mejor antes de que aparezcan complicaciones.

Salud & Bienestar se transmite por la señal de HUARPE TV en el 19.2 de TDA, Kick y YouTube.

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