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Salud y Bienestar > Bienestar emocional

Sobrepensar: cómo frenar los pensamientos repetitivos y cuidar la salud

La psicóloga Ana Laura Sánchez explicó por qué aparecen los pensamientos repetitivos, cómo afectan el descanso y cuándo pedir ayuda.

Por Brenda Uñate
Hace 0 horas

Los pensamientos repetitivos pueden afectar el descanso, la concentración y la vida cotidiana.

Sobrepensar puede convertirse en un problema cuando los pensamientos se repiten sin ofrecer respuestas y comienzan a afectar el descanso, la concentración y la vida cotidiana. En Salud & Bienestar, la psicóloga Ana Laura Sánchez explicó cómo reconocer este círculo de preocupaciones, su relación con la ansiedad y qué hacer para recuperar el bienestar.

La profesional distinguió entre reflexionar y quedar atrapados en una idea. Reflexionar permite analizar alternativas, sacar conclusiones y avanzar. En cambio, al sobrepensar, la mente vuelve una y otra vez sobre una conversación incómoda, una decisión o un problema futuro, sin encontrar una salida concreta.

Cuando pensar deja de ayudar

Según Sánchez, el cerebro intenta resolver aquello que percibe como amenazante. Por eso, ante conflictos de pareja, dificultades laborales o desacuerdos con amistades, puede insistir en revisar escenarios posibles. La incertidumbre alimenta ese mecanismo.

Lic. Ana Laura Sánchez, psicóloga.

Sin embargo, intentar detener los pensamientos por la fuerza no siempre funciona. La psicóloga advirtió que cuanto más esfuerzo se pone en bloquear una preocupación, más importancia puede adquirir. Así, el intento de encontrar tranquilidad termina manteniendo activo el mismo problema.

Una señal de alerta aparece cuando cualquier situación cotidiana se relaciona con la preocupación principal. La persona descuida actividades y siente que todo gira alrededor de un único asunto. No se trata simplemente de pensar mucho, sino de que ese pensamiento comienza a interferir en la rutina.

El impacto también se siente en el cuerpo. La tensión muscular, el cansancio y las dificultades para dormir pueden acompañar estos episodios. Sánchez explicó que el sobrepensamiento suele intensificarse de noche, cuando disminuyen los estímulos externos y quedan más espacios de silencio. Esto también afecta el rendimiento diario.

Cómo salir del círculo de preocupaciones

La psicóloga aclaró que no existe una única herramienta para todos los casos: es necesario considerar la situación de cada persona. Como primer paso, propuso identificar qué aspectos de un problema dependen de nuestras decisiones y cuáles están fuera de nuestro alcance. Esa diferencia permite orientar la energía hacia acciones posibles, en lugar de seguir imaginando desenlaces que no podemos controlar.

También recomendó evitar las exigencias rígidas de dejar de pensar inmediatamente. En la vida adulta siempre habrá asuntos pendientes y momentos de incertidumbre. La clave está en observar cuándo una preocupación se vuelve demasiado intensa y ocupa un lugar desproporcionado en la jornada.

Ante pensamientos recurrentes, Sánchez invitó a preguntarse si realmente existe algo que podamos resolver ahora. Si la respuesta es negativa, reconocer ese límite puede ayudar a cambiar el foco. Y cuando el malestar persiste, altera el sueño o dificulta las tareas habituales, buscar orientación psicológica es una medida de cuidado. Pedir ayuda permite trabajar herramientas adecuadas y recuperar espacio para vivir el presente.

Dato

Salud & Bienestar se transmite por la señal de HUARPE TV en el 19.2 de TDA, Kick y YouTube.

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